
Munjebel Rosso 'CR' Frank Cornelissen 2020
ArtesanalesEl Munjebel Rosso de la contrada Campo Re es una excelencia siciliana producida con la variedad Nerello Mascalese. Se encuentra en los terrenos de piedra volcánica del Etna a más de 700 metros de altitud. Aromas de fruta roja y especias dulces animan un cuerpo fino, elegante y profundo.
El Munjebel "CR" es uno de los cru monovarietales de Frank Cornellissen, una verdadera expresión de Nerello en tierras etneas, unión de potencia y jugosidad. Pocos otros nombres son tan respetados y conocidos como el de Frank en el mundo del vino artesanal, un verdadero showman belga que en 2001 decidió comenzar en el Etna su proyecto de vida y viñedo, recuperando viejas vides de Nerello y otras variedades locales. Un enfoque claro y directo el de Frank, que además de practicar una viticultura totalmente respetuosa con el medio ambiente sin el uso de ninguna sustancia química, continúa convencido en la bodega con fermentaciones espontáneas y un uso de sulfitos reducido al mínimo. Retratos de un terroir, cada año intérpretes cambiantes, y por eso tan bellos y expresivos.
El Munjebel "CR" proviene de una parte de una sola viña de Nerello Mascalese llamada "Costa Re" y situada a unos 735 metros de altitud cerca de Randazzo. Un vino de monovarietal, por tanto, que exalta la particular capacidad de estas uvas para dar vida a líquidos profundos, austeros y más tánicos, casi comparables a Nebbiolo del Sur. Las vides tienen más de 70 años, y la vendimia no puede más que se produce manualmente para respetar los pocos frutos producidos, mientras que la fermentación ocurre espontáneamente y el mosto se deja macerar con las pieles durante aproximadamente 2 meses. El afinamiento del líquido se realiza en tanques de 1500-2500 litros de resina neutra.
El Tinto "CR" se presenta en la copa con un color rojo rubí claro, casi transparente. Nariz desde el principio multiforme pero etérea, da indicios finísimos que deben ser captados con gran paciencia. Susurra, no grita, pero aquí va proponiendo gradualmente en sucesión la cereza, la violeta y la rosa canina, todo acompañado de incesantes susurros minerales. Un sorbo de verdadero fuera de serie, ya que tiene una potencia innegable pero la expresa con una gracia y una jugosidad inigualables, también gracias a la cohesión de sal y frescura. Un gran vino, fuera de lo común, pero dotado de una porte casi real que lo ennoblece. ¡Un campesino de frac!

