
Nero d'Avola 'Siccagno' Arianna Occhipinti 2022
ArtesanalesEl "Siccagno" es una auténtica expresión de Nero d'Avola, nacido de vides de 40 años de edad, de una larga maceración en las pieles en cubas de cemento y de un envejecimiento de 16 meses en barrica de roble. Es intenso, especiado, seco, cálido y envolvente, animado por notas de ciruela, mora, mirto y regaliz.
El Nero d'Avola “Siccagno” de Arianna Occhipinti es un rojo profundo y sugestivo, sensual expresión de la conocida variedad de uva siciliana. El Siccagno es uno de esos vinos que en cualquier añada no decepciona las expectativas, una obra maestra que cuenta de manera fiel la historia de Vittoria y su Nero d'Avola, tan diferente en su expresividad respecto a los producidos en la Sicilia Noroccidental. Detrás de esta pequeña joya está el trabajo de Arianna Occhipinti, una de las mujeres del vino que durante años, gracias a su trabajo y constancia, ha logrado conquistar el estatus de referente absoluto para los apasionados. Una tradición familiar que ha visto a Arianna seguir los pasos de su tío Giusto (cofundador de la bodega Cos) y que hectárea tras hectárea la ha llevado a alcanzar el actual parque vitícola, que consta de aproximadamente 27 hectáreas, cultivadas con las variedades locales típicas, como Nero D'Avola, Frappato, Albanello y Zibibbo, criadas sin que ninguna sustancia química o sintética interfiera con la vitalidad del suelo y las plantas. Botellas imprescindibles.
El vino “Siccagno” es una expresión de Nero d'Avola en pureza, obtenido de viñas de 40 años de edad que se asientan en suelos arenosos y calcáreos. En la viña, como ya se mencionó, se siguen los dictados de la agricultura orgánica, excluyendo el uso de cualquier sustancia química o sintética. En la bodega se procede de la misma manera, con fermentación alcohólica espontánea que ocurre en tanques de cemento y maduración del líquido durante 16 meses en barricas de roble de Eslavonia, seguido de 6 meses en botella. El vino no sufre ni clarificaciones ni filtraciones.
El rojo “Siccagno” se presenta en la copa con un vestido rubí oscuro y vital. Nariz amplia, que fusiona calor y finura y que despliega en sucesión evocaciones a la ciruela, a la algarrobo, a la grafito y a la regaliz. También el sabor aporta una alegre solaridad, que lo convierte en un compañero gastronómico extraordinario, tan versátil que encuentra su culminación incluso en preparaciones de pescado particularmente sabrosas. Rojo del mar y de mar.

