
Paleo Rosso Le Macchiole 2022
Vinos rarosEl Paleo Rosso es un vino robusto e intenso, elegante expresión de Cabernet Franc de Toscana, madurado durante 14 meses en pequeñas barricas. Frutas del bosque, regaliz, hierbas balsámicas y pimienta se unen a matices minerales de pedernal en un amplio abanico olfativo. El sorbo es importante y estructurado, cálido, tenso y dinámico
El ‘Paleo’ Rosso de la bodega Le Macchiole es una icónica botella toscana, una de las más grandes y elegantes expresiones de Cabernet Franc en Italia. Estamos en Castagneto Carducci, en el corazón del territorio de Bolgheri, donde en 1989 el ‘Paleo’ Rosso hace su debut como un coupage “supertuscan”, con Cabernet Sauvignon y un pequeño porcentaje de Sangiovese, imponiéndose desde el principio entre los mejores vinos de la zona. En 2001, la audaz decisión de transformar esta etiqueta en un Cabernet Franc en pureza resulta ganadora y hoy el ‘Paleo’ Rosso representa el símbolo de Le Macchiole. El paleo es una hierba silvestre de la costa toscana, elegida como nombre para representar el fuerte vínculo entre la bodega y el territorio.
Le Macchiole ‘Paleo’ Rosso proviene únicamente de uvas Cabernet Franc de los viñedos Puntone, Casa Nuova y Vignone, plantados respectivamente en 1994, 1998 y 2009 y en 1999. La composición de los suelos varía según la subzona y en general presenta una alta presencia de arcilla, caliza y esqueleto. A la recolección manual le sigue una doble selección de los racimos, que luego se fermentan en cubas de cemento para la fermentación alcohólica asociada a aproximadamente 25 días de contacto entre el mosto y las pieles. Una vez finalizado el proceso fermentativo, el vino se traslada a barricas de roble para el envejecimiento de 18 meses.
En la copa, el ‘Paleo’ Rosso de Le Macchiole revela un manto rojo rubí denso con reflejos púrpuras. Intensos recuerdos de mora, confitura de frambuesas, regaliz y romero se superponen en el olfato, enriquecidos por notas de pimienta blanca, eucalipto y tabaco dulce. Importante y estructurado en el paladar, donde el calor está perfectamente domado por una brillante frescura sabrosa que contribuye a hacer la bebida tensa y dinámica. Una trama tánica densa pero sedosa acompaña el interminable final balsámico y especiado.

