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Pecorino 'Don Carlino' De Fermo 2024

Pecorino 'Don Carlino' De Fermo 2024

(
75 cl
)
Abruzzo DOC
Pecorino 100%
Artesanales, Levaduras indígenas
Disponibilidad inmediata
23,60 
Puntos clave
Feature ImageArtesanales
De nuestros sumilleres

El "Don Carlino" de De Fermo es un Pecorino en pureza producido en Loreto Aprutino según la creencia artesanal y biodinámica de Stefano. Un blanco eléctrico, vertical y visceral, afinado en tanques de cemento y en barricas de madera, que mira al Mar Adriático a lo lejos, mostrando tanto en nariz como en boca aromas minerales y salinos, unidos a aromas de hierbas aromáticas y pulpa de fruta madura.  

El Pecorino Don Carlino de De Fermo es un vino que sorprende por su manera expresiva, tan enérgica como rica en detalles y matices. Mineralidad, un término tan utilizado y abusado en el mundo del vino que, como efecto contrario obvio, ha sido despojado de su significado, perdiendo eficacia. Un término que, sin embargo, es imposible no asociar al Pecorino de De Fermo, un conjunto de soplos minerales y salinos, realmente cautivador. Una de las variedades principales de Abruzzo, cultivada sin atajos ni sustancias químicas en un terroir de elección como el de Loreto Aprutino. Luego la sensibilidad de Stefano y su esposa Eloisa, que intentan intervenir lo menos posible en la fase de vinificación. Pureza y rigor.

El blanco Don Carlino se obtiene de uvas puras de la variedad homónima provenientes de viñedos situados en Loreto Aprutino que se asientan sobre suelos calcáreo-arcillosos a 290 metros de altitud. En el viñedo, como ya se mencionó, se utiliza solo un poco de cobre y azufre, y en la bodega se continúa siguiendo la misma creencia, por lo que, tras la recolección manual con selección de los racimos y despalillado, la fermentación alcohólica ocurre espontáneamente en tanques de cemento. Finalmente, se afina durante 9-12 meses en varios contenedores, incluyendo tanques de cemento, tonneau y barricas grandes.

El vino Don Carlino irriga la copa con su intenso y vibrante color amarillo pajizo. Nariz emblemática que despliega en sucesión ráfagas de lima, fruta de pulpa amarilla, además de una constante nota sulfúrea, intrigante y típica de la unión entre el Pecorino y una de las zonas más propicias para su cultivo. El sorbo es dinámico, recto y salado, reconfortante por la pureza de la aportación mineral. Cata hecha de claridad y cohesión, que deja huella por su ser tan vibrante y tenso. Joyita.

Color:
Amarillo pajizo intenso y luminoso
Aroma:
Aromas de fruta amarilla madura, especias ligeras y hierbas aromáticas
Sabor:
Sorbido vertical y visceral, con un alma profundamente mineral y una frescura de fondo