
Pecorino 'Ulisse' Tenuta Ulisse 2024
El Pecorino 'Ulisse' de Tenuta Ulisse es un vino de carácter marcadamente mineral. Las uvas se tratan con frío, mediante criomaceración, para extraer al máximo el potencial aromático de la uva. También la lenta fermentación se lleva a cabo a baja temperatura controlada a unos 11°C. En nariz se perciben toques de pomelo y durazno, pero también intrigantes notas de papaya. En boca se distingue por su frescura y salinidad. Perfecto para acompañar asados de pescado o crudités de mar
El Pecorino ‘Ulisse’ de la bodega familiar Tenuta Ulisse es una botella con un carácter cítrico y mineral, rasgos distintivos de la variedad. Esta variedad de uva blanca, autóctona de la vertiente adriática del Apennino central, en particular de las regiones de Marche y Abruzzo, se cultiva desde tiempos remotos. Sin embargo, a lo largo del siglo XX, el interés de los viticultores por la uva Pecorino fue disminuyendo, acercando esta variedad a la extinción. Fue redescubierta solo en los años 80 del siglo pasado en algunos viejos viñedos que sobrevivieron a la filoxera, con su difusión que desde ese momento en adelante se volvió exponencial.
El Pecorino ‘Ulisse’ de Tenuta Ulisse se elabora con uvas Pecorino en pureza cultivadas en la provincia de Chieti. Tras la cosecha, los racimos son cuidadosamente seleccionados y luego sometidos a un rápido descenso de temperatura gracias al túnel de refrigeración. En este punto se procede con la criomaceración, destinada a realzar la componente aromática de las uvas, y luego con las operaciones de despalillado y prensado en un ambiente inerte. Una vez clarificado el mosto se inicia una lenta fermentación alcohólica en tanques de acero inoxidable a una temperatura controlada de 11 °C y siempre en acero el vino permanece madurando durante algunos meses antes del embotellado final.
El Pecorino ‘Ulisse’ de Tenuta Ulisse tiene un color amarillo pálido con destellos verdosos. En nariz se perciben notas de durazno, pomelo y frutas exóticas como la papaya, apoyadas por matices minerales yodados que emergen al final. La cata, bastante fresca y sabrosa, revela un marcado sello mineral que acompaña la buena persistencia aromática en el final. La combinación ideal para este Pecorino abruzzese es la cocina de mar, especialmente la típica de la región, como el brodetto de pesce.

