
Pedaforno' Cascina Fornace 2020
ArtesanalesEl "Pedaforno" de Cascina Fornace es un Arneis macerado en las pieles durante una semana que sorprende por su tenacidad, verve mineral y estructura. Se elabora con uvas Arneis provenientes de un solo viñedo de 60 años de edad, en el corazón del Roero, un territorio que palpita en este blanco con toda su fuerza salada y perfumada. Solo levaduras autóctonas y un largo afinamiento en tonneau que le otorgan a la nariz matices aromáticos de duraznos maduros, fruta seca tostada y salinidad. En boca es sincero y decidido, se expande en el sorbo y persiste durante mucho tiempo.
El “Pedaforno” de Cascina Fornace es una expresión polifacética e inusual de Arneis vinificada con las pieles, que se distingue por su vigor y personalidad. Enrico Cauda es uno de los rostros del Roero artesanal que ha contribuido de manera indiscutible al relanzamiento de la zona, y el proyecto 'Solo Roero', que une a los productores locales que siguen la misma filosofía en el viñedo y en la bodega, es una de esas cosas que benefician al mundo del vino. No hace falta decir que los aficionados se dirigen a Enrico para beber líquidos que cuenten la zona de manera creíble, y esta transfiguración del Arneis a la que algunos productores nos han acostumbrado, es una prueba concreta de ello. Continua experimentación y fervor en Santo Stefano Roero, porque la clasicidad no significa inmovilismo. Poco más de 16000 botellas, dedicadas a quienes deseen que les cuenten una historia bebiendo líquidos sin sofisticaciones.
El blanco “Pedaforno” se obtiene de uvas Arneis en pureza, con maceración sobre las pieles durante una semana. Espléndido el viñedo del que proviene la uva destinada a la producción de este blanco, situada en Santo Stefano Roero y de 60 años de edad. En el viñedo no se utilizan sustancias químicas, herbicidas o pesticidas, sino solo un poco de cobre y azufre. En la bodega la fermentación siempre ocurre de forma espontánea, gracias a levaduras indígenas, y fermentación maloláctica espontánea. Crianza de un año en tonneaux, y sin clarificación ni filtración antes del embotellado.
El "Pedaforno" Cascina Fornace tiene un intenso color dorado que tiende hacia el naranja. Nariz vibrante, de gran originalidad, que abarca desde la ciruela hasta la fruta seca con constantes toques salinos de fondo. Austero en su expresividad, también al paladar es un vino que no se pierde en frivolidades: sumamente concreto, tiene cuerpo y estructura realzados por una refinada trama salina que aligera el líquido alargando su persistencia. Desde el pescado en salsa hasta los risottos bien condimentados, pasando por quesos de maduración media-larga.

