
Pinot Nero 'Ponkler' Franz Haas 2020
Perfectos para regalarEl Pinot Noir "Ponkler" es el último en llegar de la casa Franz Haas, dedicado a Francesco Arrigoni, quien lo definió como el "Pinot Noir con alma". Toma su nombre del viñedo homónimo del que provienen las uvas, a 350 metros de altitud y se afina durante casi 3 años entre barrica y botella. El perfil organoléptico es profundo y concentrado, con anís estrellado y frutos del bosque destacados, con un sorbo pleno y tánico, de final largo y persistente
El Pinot Nero “Ponkler” es un tinto que nace de una promesa. La que hizo Franz Haas a Francesco Arrigoni, un amigo de larga data que, al visitar la bodega unos días antes de fallecer, quedó asombrado por la calidad y la belleza de una parcela en particular, implorando a Franz que valorara plenamente este escenario único con una botella especial. La bodega cumplió su palabra y el “Ponkler” es, de hecho, el último nacido dentro de la gama. Un producto de excelente personalidad tanto en nariz como en boca, donde se mueve en el paladar con una trama tánica concentrada, que alarga el final. Una bella historia encerrada en una etiqueta de valor.
Este “Ponkler” es un Pinot Nero en pureza que se cultiva precisamente dentro del viñedo “ponkler”, situado a unos 700 metros sobre el nivel del mar. Este cru se caracteriza por la exposición hacia el sur y suroeste y el subsuelo está compuesto principalmente de porfido. El mosto obtenido de la prensado de las uvas fermenta en cubas abiertas, con frecuentes remontados; la maloláctica se lleva a cabo en barricas. La crianza se realiza primero durante 12 meses en barrica, y luego despuésel embotellado, durante otros 24 meses directamente en vidrio. Al final de este periodo, el vino se comercializa.
El Pinot Nero “Ponkler” realizado por Franz Haas se desarrolla en la copa con un tono que recuerda al granate, caracterizado por un buen brillo. Sensaciones profundas de frutos del bosque envuelven la nariz, destacando también ligeros toques de piel y cuero, además de matices de anís estrellado. En boca es de excelente cuerpo, amplio, con un sorbo casi táctil, caracterizado por una buena tánica. Termina con un final persistente. Una botella que la bodega dedica a un amigo que ya no está, Francesco Arrigoni, crítico de vinos amable y gentil, siempre amante de los productos firmados por Haas!

