
Prosecco di Valdobbiadene Superiore Extra Dry 'Corderie' Astoria
El Prosecco de Valdobbiadene “Corderìe” es un espumoso extra dry vivaz, agradable y afrutado, obtenido con el Método Charmat o Martinotti. Aroma a fruta y flores blancas, con evidentes trazas de pera y manzana. En boca es armónico, alegre, semiseco y afrutado
El Extra Dry “Corderie” Prosecco di Valdobbiadene Superiore de Astoria se presenta desde los primeros instantes con un perfil suave, fresco y armónico. En nariz se puede apreciar un bouquet floral y afrutado, constituido por aromas que abren a una bebida fácilmente repetible gracias a la estructura ligera y vivaz de una burbuja ordenada, sin ninguna imperfección. Astoria con esta etiqueta se confirma como una de las marcas de referencia para la producción de Prosecco, conocido en todo el mundo también gracias al enfoque moderno e internacional con el que propone las diferentes botellas que constituyen su gama.
El “Corderie” de Astoria es un Prosecco di Valdobbiadene Superiore Extra Dry que nace de uvas en pureza de Glera, variedad que la bodega cultiva en viñedos de perfil colinar dentro de la denominación. Tras un prensado suave de las uvas, el mosto obtenido realiza una decantación estática; se procede entonces con la fermentación primaria, llevada a cabo en contenedores de acero inoxidable a baja temperatura. La refermentación, con la toma de espuma, se lleva a cabo en autoclave, siguiendo los principios productivos del Método Martinotti.
El Prosecco di Valdobbiadene Superiore Extra Dry “Corderie” Astoria se presenta a la vista con un color amarillo pálido no demasiado intenso, atravesado por cadenas de burbujas vivas, de buena duración. El conjunto de notas que envuelven la nariz encierra toques de fruta de pulpa blanca recién cosechada, exaltando luego aromas más florales. En boca es de cuerpo ligero, caracterizado por un buen equilibrio del que aflora un sorbo afrutado y fresco, en el que se aprecia un ligero residuo azucarado. La burbuja veneta por excelencia, ideal para compartir durante los aperitivos más festivos y los momentos más despreocupados, en los que la alegría es lo único que importa.

