
Prulke Zidarich 2023
ArtesanalesEl "Prulke" es un vino blanco intenso y complejo de uvas típicas del Carso. Se vinifica en tinas abiertas de roble con maceración en las pieles y madura durante 24 meses en barrica grande. Flores, cítricos y hierbas aromáticas se entrelazan en una textura fresca y compleja, de importante salinidad
Prulke de Zidarich es la apoteosis de sabores y aromas de la combinación entre Sauvignon, Vitovska y Malvasia de firma friulana, más precisamente carsica. Bodega que ya es conocida por la interpretación de la Vitovska y por la filosofía productiva orientada a valorar los caracteres puros y originales de las variedades típicas de la zona. Prulke es hijo de todo esto, feliz unión de uvas que a través de la hábil mano de Beniamino Zidarich expresan sus propios rasgos originales, sin peligro de falsa representación.
Zidarich con su Prulke ve comenzar su historia entre la última semana de septiembre y la primera década de octubre cuando comienza la vendimia manual de los racimos que se benefician de los suelos rojizos del Carso. El trabajo, una vez en la bodega, procede con el despalillado seguido de la fermentación con levaduras autóctonas y una maceración en las pieles en tinajas abiertas. Para poder aumentar la extracción de los rasgos típicos de las variedades se realizan diariamente más remontajes y ningún control de temperatura. Posteriormente se espera la fermentación maloláctica dentro de grandes barricas de roble para luego proceder a un afinamiento en barricas medianas y grandes de roble de Slavonia y francés con tostado natural. El embotellado, coherentemente, se realiza sin ningún tipo de filtración y durará aproximadamente dos años antes de salir al mercado.
Prulke de Zidarich colorea la copa con un maravilloso amarillo dorado con matices cobrizos y una ligera turbidez. La nariz es riquísima y empujada por notas de mandarina y lavanda crea una impaciencia de ganas de probar este vino. Canela y durazno completan el bouquet. Dotado de una bebibilidad eterna, impresiona por la sagaz frescura coordinada con la franca salinidad que hace que el sabor sea vibrante y tenso. Prulke es un vino que sería reduccionista vincular a combinaciones individuales, sorprende porque es multifacético es decir, capaz de soportar una pluralidad de sabores y platos que llenan menús enteros. Un tríptico de variedades que apenas degustado hace surgir en la mente un único y solo nombre: Zidarich.

