
Riesling 'Rot-Murlé' Pierre Frick 2021
Artesanales
Favoritos de Callmewine
Orgánicos y biodinámicosEl Riesling "Rot-Murlé" de Pierre Frick es un retrato emocionante de Alsacia, vinificado con levaduras autóctonas y envejecido en antiguas barricas de roble durante 6 meses. Invita a la exploración exhibiendo una nariz en la que se combinan notas de hidrocarburos, pedernal, cítricos, almendra y manzana verde crujiente. Vivo y en continua evolución, al degustarlo revela su naturaleza camaleónica, primero impregna una intensa frescura cítrica que con el tiempo se suaviza y revela todas sus matices.
El Riesling "Rot-Murlé" de Pierre Frick es un emblemático blanco alsaciano dotado de pureza adamantina. Casi es reduccionista hablar de Riesling base cuando se aborda este líquido, tan complejo y matizado. No es de extrañar que Pierre Frick sea uno de los maestros del vino francés, así como pionero de la conversión total de los viñedos a la biodinámica. Si hoy, gracias a la difusión de información y ferias vinícolas, es más frecuente encontrarse con productores que eligen seguir la filosofía steineriana, en 1981 este acto era casi considerado visionario o arriesgado. A décadas de distancia, no solo la elección de Pierre ha resultado ganadora, sino que los líquidos embotellados están entre los más emocionantes y complejos de la región. ¡Único Pierre!
El Riesling "Rot-Murlé" Frick se obtiene de uvas puras de la variedad homónima provenientes del viñedo Krottenfues, con vides de 13 años cultivadas con el sistema a guyot. La bajísima producción, de solo 45 hl/ha, privilegia el aspecto cualitativo del fruto así como la recolección manual en perfecta maduración. En el viñedo, como yamencionado, se siguen los preceptos de la biodinámica, mientras que en la bodega la fermentación alcohólica ocurre espontáneamente. El líquido reposa por seis meses en antiguas barricas de roble antes de ser embotellado.
El vino Riesling Pierre Frick se presenta en la copa con el típico color pajizo claro. La nariz es el perfecto compendio entre la variedad y su zona de procedencia, y se abre en una mezcla de pedernal, manzana verde, cáscara de cítrico y brisas salinas: ¡embriagador! Sorbo tenso y vibrante, dotado de una vitalidad casi conmovedora. Sal y frescura marcan los tiempos de la cata, para lo que, a pesar de un extracto importante, resulta ser un vino esbelto y longilíneo. Botella imprescindible, capaz de redefinir cánones gustativos. Punto de referencia.

