
Rosso 'Ninfa' Velenosi 2022
La "Ninfa" de Velenosi es un vino tinto compuesto por un blend de Montepulciano, Cabernet Sauvignon, Sangiovese, Merlot, Syrah que ofrece un impacto fuerte y de gran progresión gustativa. Los viñedos se encuentran a 250 metros sobre el nivel del mar, en la zona del Piceno. La crianza en barricas de madera durante 18-24 meses permite desarrollar agradables aromas especiados de tabaco, regaliz y pimienta negra. El color rubí intenso oculta una estructura intensa y un sabor elegante marcado por taninos suaves y redondeados.
El “Ninfa” de Velenosi es un blend de uvas tintas extremadamente femenino y elegante con un carácter fuerte y decidido. Se produce en Piceno, un territorio joya, pero con grandes potencialidades. Nos encontramos ante un top de gama entre los vinos cotidianos con una excelente relación calidad-precio, a pesar de la trama corpulenta e intensa. La etiqueta es atractiva, nacida de un derrame de vino sobre la mesa durante las pruebas de cata. En la imagen se reconoce a una mujer pintada de rojo, ligera, refinada y con personalidad, al igual que las mujeres de casa Velenosi.
Los viñedos del tinto de Velenosi “Ninfa” están situados en los municipios de Offida y Castel di Lama a unos 200-250 metros sobre el nivel del mar. Encontrados en un terroir arcilloso, tendiendo a calcáreo, las variedades que encontramos en este ensamblaje son Montepulciano, Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah. Tanto la fermentación alcohólica como la maceración en las pieles se llevan a cabo en cubas de acero. Esta última se diferencia para cada variedad en un lapso de tiempo entre 15 y 30 días. La crianza tiene lugar luego en nuevas grandes barricas de madera de 300 litros durante 18-24 meses y posteriormente el vino se deja reposar en botella durante 3 meses.
Este tinto “Ninfa” se presenta a la vista con un fuerte color rubí intenso, caracterizado por reflejos violáceos. Los aromas en nariz son persistentes y profundos. A primera impresión se perciben frutas rojas como moras y cerezas, entran en juego aromas especiados derivados de la crianza, desde el tabaco hasta la pimienta negra, para completar el cuadro aromático con notas balsámicas. Firme y decidido en boca, con un ligero tanino suave es un vino maduro listo para servir. Una agradable expresión que encierra el alma auténtica del Piceno.

