
'Señorío de Aztule' Azpillaga Urarte 2013
ArtesanalesEl "Senorio de Aztule" de la bodega española Azpillaga Urarte es un vino tinto, resultado de un blend de Tempranillo, Garnacha Blanca, Garnacha Tinta y Graciano. Cosechadas de viñedos de una edad media de 35 años, las uvas seleccionadas se someten a una maceración carbónica de 12-15 días; una vez finalizada la fermentación alcohólica, el vino se afina durante 18 meses en barricas de madera. La nariz recuerda aromas de fruta madura oscura, notas especiadas y toques de cuero
La Rioja es sin duda una de las regiones vitivinícolas más famosas de España, celebrada por sus grandes vinos tintos.
La bodega familiar Azpillaga Urarte, hoy dirigida por los dos hermanos Eduardo e Ignacio Pérez, logra llevar a cabo un tipo de viticultura y vinificación que reflejan elecciones personales precisas y que están alejadas de las deslumbrantes luces del escenario. "Señorío de Aztule" representa una maravillosa interpretación de este terroir hecho de mar y tierra, de calor y viento, de variedades locales y respeto por la tierra de pertenencia.
Las uvas que dan origen al "Señorío de Aztule" de la bodega Azpillaga Urarte son cultivadas en régimen biológico en los municipios de Lanciego y Cripan, en la región de La Rioja: los viñedos, con 35 años de edad, se encuentran a 450 y 630 metros de altitud, en pendientes que miran hacia el océano y caracterizados por un suelo mixto de arcillas y caliza, poco profundo y perfectamente drenante. La vendimia se realiza manualmente en plena madurez, con selección de los mejores racimos directamente en la viña. La masa de las uvas está constituida por el 90% de Tempranillo, 6% de Graciano y el resto de Garnacha Tinta y Garnacha Blanca. Una vez transportados a la bodega, los racimos se someten a una maceración carbónica de aproximadamente 12-15 días. La posterior fermentación alcohólica es espontánea, iniciada por las levaduras indígenas y el periodo de afinamiento final se lleva a cabo en barrique durante un periodo de 18 meses. El embotellado se realiza sin clarificaciones, estabilizaciones ni filtraciones.
El coupage del que está compuesto el "Señorío de Aztule" se manifiesta con aromas complejos, que oscilan de manera intrigante entre la intensidad y la ligereza: fruta oscura madura y pequeñas bayas crujientes, sutiles notas ahumadas y vegetales frescas, todo ello encerrado en un cuadro de luminosa claridad. La cata da una inmediata sensación de frescura, acompañada de notas verdes de hortalizas que se prolongan en un vivo matiz balsámico. El tanino está presente y maduro, la parte suave emerge bien equilibrada, acompañada de tonos de cuero. El final cierra sobre notas minerales y una ráfaga de aromas especiados bastante oscuros. Un tinto que es un ejemplo de gracia, complejo y a la vez ligero. Para abrir con primeros platos con ragú de verduras, costillas de cerdo al horno y un bocado de caciocavallo.

