
Sherry Fino 'Puerto Fino' Emilio Lustau
El Sherry “Puerto Fino” de la bodega Emilio Lustau es un vino licoroso seco de España, obtenido de uvas Palomino y madurado con Método Solera en barricas de roble americano ubicadas en una localidad portuaria en estrecho contacto con el mar. Aromas de fruta seca, especias y agua de mar, y tiene un sabor seco, salino y muy fresco
El “Puerto Fino” de Emilio Lustau es una célebre expresión de Sherry Fino de Jerez de la Frontera, un vino licoroso español de sabor muy seco y con un carácter fresco y yodado, tanto que se clasifica en la etiqueta con la mención bilingüe “muy seco - very dry”. Tradicionalmente se sirve frío como aperitivo, acompañado de aperitivos, entrantes y tapas a base de embutidos o quesos. Debido al perfil aromático seco y salino, también puede combinarse con excelentes resultados con entrantes a base de pescado, mariscos, sushi y sashimi.
El Sherry Fino “Puerto Fino” debe su nombre a la singularidad del lugar donde tiene lugar el envejecimiento: la localidad portuaria de El Puerto de Santa María, cerca de Jerez de la Frontera, conocida por los historiadores como el punto de partida elegido por Cristóbal Colón para su segundo viaje a las Américas. Sumergido en el clima húmedo y rico en salinidad de la costa atlántica, este vino licoroso se envejece con el Método Solera en barricas de roble americano durante una media de 5 años. Las particulares condiciones climáticas, el desbordamiento de las barricas y el largo tiempotranscurrido constituyen las condiciones para la formación y el desarrollo de una capa de levaduras flor sobre la superficie del vino, capaz de protegerlo de la oxidación. Este fenómeno es responsable de los típicos aromas de cáscara de nuez, especias y frutos secos que caracterizan esta etiqueta.
El “Puerto Fino” de Emilio Lustau es una interpretación clásica y bien elaborada de Sherry Fino, capaz de valorar y dar a conocer al gran público las potencialidades de la tipología y del particular envejecimiento con levaduras flor en un contexto marítimo portuario. El resultado es sorprendente y profundamente identitario: aromas de frutos secos y tostados, especias y cáscara de nuez se entrelazan con matices marinos y salinos, con sutiles toques de flores secas de manzanilla y ligeras trazas de cítricos. El sorbo es seco, nítido, decidido e incisivo, animado por frescura y mineralidad. Justamente se define en la etiqueta como “muy seco” y esta es su fuerza, la calidad que le permite acompañar y realzar muchos platos a base de pescado, mariscos, quesos o embutidos.