
Syrah 'Butirah' Feudo Principi di Butera 2022
El Syrah "Butirah" de Feudo Principi di Butera es un tinto territorial con un marcado carácter frutal, envejecido durante un año en barrica grande. En nariz se distinguen claramente aromas de cereza, grosella negra y quina con referencias directas a regaliz y tierra mojada que acompañan a una cata carnosa y redonda, con un toque salino y un final frutal
El "Butirah" de Feudo Principi di Butera es un Syrah que se presenta con un visado marcadamente afrutado. Una botella que nace de una maduración en madera grande de un año, capaz de aportar al sorbo una buena personalidad, redonda y satisfactoria durante su progresión en el paladar. Una etiqueta que certifica el excelente camino realizado por la familia Zonin en la finca siciliana, que, a distancia de apenas dos décadas, ya se certifica como una realidad consolidada del territorio, apreciada por todos los aficionados a los vinos sicilianos.
Este Syrah tiene su origen en diferentes parcelas de viñedo, todas incluidas dentro de la DOC Sicilia. Estamos en viñedos situados a una altura comprendida entre 250 y 350 metros sobre el nivel del mar, caracterizados por un suelo blanco calcáreo y por un microclima que se beneficia de la cercanía del mar, ofreciendo así temperaturas suaves y una excelente exposición a los rayos del sol. El mosto obtenido de la prensado suave de las uvas fermenta en tanques de acero a una temperatura controlada entre 28 y 30 grados, durante un total de 8 días. El vino se transfiere luego a barricas de roble de Eslavonia con una capacidad de 60 hectolitros, donde permanece en reposo durante 12 meses.
El Syrah "Butirah" de Feudo Principi di Butera se presenta a la vista con un color rojo rubí, atravesado por ligeros destellos que tienden más al violáceo en el borde. La nariz se mueve trazando un dibujo afrutado, enriquecido luego con sensaciones de regaliz y tierra mojada. En boca es de buen cuerpo, dinámico y ágil gracias a un sorbo fresco y concentrado, del cual se aprecia la componente glicerina. En el final aparece un sabor salado. Un tinto siciliano más que confiable, perfecto cuando en la mesa se quiere una botella capaz de poner de acuerdo fácilmente el paladar de todos los comensales.

