
Valpolicella 'Morandina' Prà 2023
El Valpolicella "Morandina" de la bodega Prà es un vino tinto veronés a base de Corvina, Corvinone, Rondinella y Oseleta, envejecido durante un corto período en barrica grande de roble. Se viste de rubí brillante surcado por matices violáceos y huele a frutos del bosque silvestres, grosellas y especias mixtas, con un fondo de notas minerales. En boca es muy fresco y bebible, con taninos sutiles y una suavidad equilibrante, con un final persistente de pimienta negra.
La Valpolicella “Morandina” de Prà es un tinto típico del territorio del que proviene, expresión de variedades autóctonas trabajadas con sabia artesanía. Nos encontramos ante una etiqueta armoniosa, donde en un fondo olfativo mineral encontramos notas nítidas de especias y pequeños frutos del bosque, preludio de un sorbo fresco, de marcada bebibilidad. Una etiqueta que testifica cómo la bodega es capaz de pasar de productos más exigentes a tintos más ligeros y despreocupados, garantizando siempre un estándar de calidad excelente.
El “Morandina” Valpolicella de Prà proviene de un clásico coupage del territorio, en el que encontramos en diferentes porcentajes Corvina, Rondinella, Oseleta y Corvinone. Estas variedades crecen en diferentes parcelas ubicadas a una altura de 450 metros sobre el nivel del mar y expuestas hacia el sureste, en un terroir de origen glacial. Tras la vendimia manual a mediados de octubre, los racimos se dejan pasificar durante unos veinte días. Una vez finalizada la despalillada, el mosto fermenta en acero, realizando también la maloláctica.Se procede luego con un breve afinamiento final en barricas de roble de 20 hectolitros de capacidad.
El “Morandina” Prà se presenta con un color rojo rubí, adornado con contornos que tienden más al violáceo. El espectro olfativo está orquestado sobre frutos del bosque silvestres, enriquecidos con toques más especiados y notas minerales, más evidentes al final del análisis olfativo. En boca es de cuerpo ligero y fluido, con una textura fresca y sabrosa, que al final revela un perfecto equilibrio gusto-olfativo con las notas frutales y especiadas ya percibidas en nariz. Una etiqueta versátil en la mesa, que además de combinarse bien con embutidos y fiambres, debe probarse también en una versión más original, con un atún a la plancha: ¡el resultado te sorprenderá!

