
Zibibbo Secco 'Al Qasar' Rallo 2024
Orgánicos y biodinámicosEl Zibibbo “Al Qasar” de Rallo es un vino blanco aromático seco de Sicilia, vinificado y envejecido en acero. Un bouquet muy rico en sensaciones cítricas y frutales, entre las que se encuentran azahar, fruta exótica, hierbas aromáticas y agua marina, anima un sorbo esbelto, fresco y mineral, con persistencia a almendra.
El Zibibbo "Al Qasar" es un vino blanco aromático seco, interpretación moderna y antigua al mismo tiempo de la uva Zibibbo o Moscato d'Alessandria, tradicionalmente reservada para la producción de pasas. El nombre rinde homenaje a la antigua cultura árabe, que en Sicilia promovió y valoró el cultivo de esta variedad de uva desde el siglo IX. Al-qasr significa de hecho "el castillo" y es con el nombre sicilianizado de "U Cassaru" que era conocida la más importante vía en el centro de Palermo, hoy Vittorio Emanuele II, cuando los árabes la dotaron de un imponente sistema de fortificación tras la conquista del 831 a.C. Las Cantine Rallo rinden así homenaje a una página importantísima de la historia siciliana, asociándola a un blanco dotado de exuberante riqueza y con una articulación aromática sinuosa y arabesca.
Las uvas Zibibbo que dan origen al vino blanco seco "Al Quasar" son cultivadas en la contrada Patti Piccolo del municipio de Alcamo a 250 metros de altitud según agricultura biológica certificada.En las antiguas bodegas Rallo de Marsala las uvas se prensan y el mosto se fermenta en tanques de acero, con un afinamiento final de aproximadamente 6 meses. Un proceso productivo bastante sencillo, realizado enteramente en contenedores neutros de acero, permite a las uvas expresar sin alteraciones su típico perfil aromático colorido. Los azúcares naturales del fruto se transforman completamente durante la fermentación, por lo que el vino producido resulta seco, ligero y muy fresco.
El Zibibbo "Al Qasar" de Rallo es un arabesco de sensaciones olfativas nítidas y lineales: abstracto, geométrico y sin embargo concreto en la copa. Motivos vegetales y florales de azahar, lirios de los valles, hierbas aromáticas y medicinales se entrelazan con representaciones estilizadas de dulces cítricos, frutas exóticas y tropicales, dátiles y almendras frescas, con inserciones verdeazules de agua de mar y salinidad. Se bebe y revela en el paladar gran frescura, energética vitalidad y muchos minerales en una progresión ligera y fluida, ritmada por hipnóticos panderos y antiguos instrumentos de cuerda pulsada. Se combina

