
A' Rosato Fattoria Aldobrandesca - Antinori 2024
El Rosado "A" nace en el sur de la Maremma toscana gracias a la Fattoria Aldobrandesca de los Marqueses Antinori. Se trata de un vino marino y mediterráneo a base de uvas Aleatico, con un sabor fresco y sabroso, delicado y fragante, dotado de un bouquet muy afrutado de bayas del bosque, pomelo rosa y granada con acentos de pétalos de rosa y soplos mediterráneos
“A” es un vino que nace de un gran desafío asumido por la familia Antinori en la Fattoria Aldobrandesca: dar vida a un Rosado de calidad absoluta, realizado a partir de un terroir rico en encanto, el de la Maremma Toscana, y de una uva que precisamente en esta área tiene raíces antiguas, el Aleatico. Una etiqueta aromática que involucra nariz y paladar en sensaciones sutiles, extraordinariamente elegantes, que no pasan desapercibidas para el degustador atento. Una botella cuyo nombre, “A”, quiere rendir homenaje a las iniciales de los nombres tanto de la Fattoria como de la variedad, en una unión indisoluble entre el suelo volcánico que caracteriza los viñedos y la uva que allí crece.
Este vino Rosado “A” de la Fattoria Aldobrandesca - Antinori nace de las uvas en pureza de una variedad no muy difundida en Italia, que encuentra sin embargo en Toscana uno de sus terroirs de elección, el Aleatico. Esta variedad ha sido cultivada aquí desde los tiempos de los etruscos, confirmándose hoy como una uva importante para la viticultura. El terroir se presenta llano, de origen volcánico, caracterizado por sustratos toba. Después de una breve maceración en frío, el mosto fermenta en contenedores de acero inoxidable, donde la temperatura es controlada. Siempre en acero el vino reposa luego durante algunos meses, para luego ser embotellado y comercializado.
El Rosado “A” realizado por la bodega Antinori dentro de la Fattoria Aldobrandesca se revela a la vista con un color que recuerda la tonalidad del coral, decididamente brillante. Los pequeños frutos del bosque se alternan con toques de fruta más exótica, de la que también emerge un ligero aroma mediterráneo. En boca es de cuerpo ligero, bebible y fluido, con un sorbo refrescante y mineral, donde al gusto se encuentra esa huella mediterránea que ya flotaba en la nariz. Un rosado perfecto para todas las ocasiones, que se recomienda probar en una cena a base de sushi y sashimi japonés.

