
'Ardy' Cascina Melognis 2020
Artesanales
Bodegas en exclusivaEl “Ardy” de Cascina Melognis es un tinto fino y de gran frescura proveniente de las colinas saluzzesi, un territorio de histórica vocación. En esta botella, el Barbera se encuentra con el Chatus, también llamado Nebbiolo de Dronero, una variedad probablemente de origen francés que ya ha echado raíces en Piemonte, hoy objeto de un verdadero redescubrimiento. En nariz se perciben intensos matices de fruta roja y negra, mientras que en boca sorprende por su predominante frescura, que equilibra un sorbo cálido y material
Cascina Melognis Colline Saluzzesi ‘Ardy’ es una etiqueta piemontesa de marcada tipicidad, fruto de un hábil ensamblaje de variedades tradicionales del territorio. La Denominazione di Origine Controllata Colline Saluzzesi se estableció en 1996 y se basa en vinos tintos producidos en las colinas que rodean Saluzzo, un municipio de la provincia de Cuneo situado al pie del Monviso, a poca distancia de la fuente del río Po.
Colline Saluzzesi ‘Ardy’ Cascina Melognis consta de un ensamblaje de Barbera (70%) y Nebbiolo di Dronero (30%), una variedad local también conocida como Chatus. Las plantas se asientan en suelos caracterizados por una abundante presencia de arcilla y esqueleto, situados a una altitud de 350 metros sobre el nivel del mar con exposición al suroeste. La conducción agronómica se basa en los principios de la agricultura biológica y la cosecha se realiza completamente a mano cuando las uvas han alcanzado el estado ideal de maduración. Sigue la fermentación alcohólica espontánea del mosto en tanques de acero inoxidable a temperatura controlada, acompañada de aproximadamente 2 semanas de maceración sobre las pieles. Posteriormente, la masa pasa 18 meses de envejecimiento en barricas de roble de tercer y cuarto paso, seguido de un afinamiento adicional en botella antes de la salida definitiva al mercado.
El vino tinto ‘Ardy’ Colline Saluzzesi Cascina Melognis se caracteriza por un color entre el rubí y el púrpura. En nariz se perciben vívidos aromas de frutas rojas y negras que se encuentran con complejas sugerencias balsámicas y especiadas. La entrada cálida y matérico del sorbo está respaldada por la frescura-sápida y el tanino bien conducido, componentes que contribuyen a la amplitud y a la estructura gustativa general del vino. En el final resurgirán las preciadas sensaciones frutales y especiadas percibidas en el olfato.

