Saltar al contenido principal
Barolo 'Cerretta' Schiavenza 2020

Barolo 'Cerretta' Schiavenza 2020

(
75 cl
)
Barolo DOCG
Nebbiolo 100%
Viticultores Independientes
No disponible
58,30 
Premios
Puntos clave
Feature ImagePerfectos para regalar
De nuestros sumilleres

El Barolo "Cerretta" es un vino tinto piemontés muy intenso y robusto, envejecido durante 36 meses en barricas de roble. En nariz es complejo y fascinante, ofreciendo notas de fruta roja, especias, regaliz y matices minerales. En boca es pleno y jugoso, limpio, con gran cuerpo, estructura y excelentes taninos.

El Barolo "Cerretta" de Schiavenza toma su nombre del Cru homónimo, uno de los más extensos de la colina de Serralunga d'Alba, que responde al nombre de Bricco Cerretta. La bodega, fundada en 1956 por los hermanos Vittorio y Ugo, cuenta con más de medio siglo de presencia histórica y arraigada en el territorio de Langa. Una familia capaz de contar a través de sus etiquetas el valor y el prestigio del terroir, unido a un saber hacer probado con sabiduría a lo largo del tiempo.

El "Cerretta" es el Barolo de la bodega Schiavenza producido de un único viñedo que se extiende sobre suelos arcillosos, limosos y ligeramente calcáreos a unos 390 metros de altitud con exposición al sureste. La cosecha, realizada estrictamente a mano entre mediados y finales de octubre, permite llevar a la bodega racimos sanos y maduros, listos para ser sometidos a fermentación alcohólica, en contenedores de acero inoxidable por un período que varía de 15 a 20 días. La vinificación se lleva a cabo de manera tradicional: una vez finalizada la fermentación, comienza el envejecimiento en grandes barricas de roble de Eslavonia para mínimo 36 meses.

El Barolo "Ceretta" de Schiavenza se caracteriza por un color rojo granate luminoso y vibrante. Al agitar la copa, surgen aromas de violeta y de sotobosque realzados por elegantes toques de especias, como pimienta y regaliz. En boca, expresa ya, por su estructura y riqueza palatal, toda la potencia que se espera de un gran Barolo. La entrada es imponente, con un sorbo amplio y austero, con un tanino equilibrado y un final largo y persistente. Como es habitual, se marida a la perfección con platos a base de carnes rojas, como la carrillera de cerdo y asados, con risottos de setas porcini y con platos realzados por la trufa blanca de Alba, originaria de la región. Gran plenitud y excelente cuerpo, para este Rey de los tintos piemonteses, destinado a envejecer noblemente con el tiempo, pero listo para expresar su alma palpitante ya desde el principio.

 

 

Color:
Granate pleno y luminoso
Aroma:
Complejo, fascinante, con notas de fruta roja, especias, regaliz y matices minerales
Sabor:
Pleno, jugoso, limpio, de buen cuerpo y estructura, con grandes taninos