
Beaujolais 'Sainte-Paule' Jean Max 2022
Artesanales
Bodegas en exclusiva
Orgánicos y biodinámicosEl Beaujolais 'Sainte-Paule' de Jean Max es un vino tinto que expresa gran juventud y frescura, producido a base de Gamay proveniente de viñas de 15 años en suelos graníticos. Impacta en la nariz por su bouquet intenso y perfumado, donde las notas de frambuesa y fresas silvestres se acompañan elegantemente de matices florales de rosa y violeta. Pleno y envolvente, el final se caracteriza por una agradable acidez que refresca el paladar e invita a dar otro sorbo
El viticultor francés Jean Max presenta el Beaujolais ‘Sainte-Paule’, una expresión plena y envolvente de este territorio del sur de Borgoña. El ‘Sainte-Paule’ nace de la colaboración entre Jean Max y los productores Simon Pérot y Etienne Ubaud de Domaine des Canailles, una pequeña bodega orgánica y biodinámica de Ternand, una localidad situada a solo 30 kilómetros de Lyon. Este proyecto de colaboración fue iniciado por Jean Max con la cosecha de 2021 presentando tres etiquetas: ‘Saint-Verand’, ‘Saint-Germain’ y precisamente ‘Sainte-Paule’.
El ‘Sainte-Paule’ Jean Max Beaujolais se elabora únicamente con uvas Gamay cultivadas bajo un régimen orgánico certificado dentro del municipio de Sainte-Paule, en la parte meridional del Beaujolais. En particular, las plantas tienen 15 años de edad y están arraigadas en terrenos de naturaleza granítica. En bodega, la fermentación alcohólica se confía únicamente a levaduras indígenas y se acompaña de una maceración carbónica más o menos prolongada. El periodo de envejecimiento resultante se extiende por unos meses y tiene lugar en barricas de madera. Durante todo el proceso de producción se excluye el uso de sulfitos.
A la vista, el Beaujolais 'Sainte-Paule' de Jean Max muestra un color rojo rubí intenso. El panorama olfativo se describe con aromas afrutados de frambuesa, cereza y fresas silvestres, realzados por descriptores florales de violeta y pétalos de rosa. El desarrollo gustativo resulta jugoso, pleno y envolvente, completado por una buena frescura y una trama tánica aterciopelada. Se recomienda disfrutar de este Beaujolais en su juventud, a 2-3 años de la cosecha, servido fresco pero no frío para resaltar sus características organolépticas peculiares.

