
Bianco 'Santagostino Baglio Sorìa' Firriato 2024
El "Santagostino Baglio Soría" es un vino blanco de Trapani que nace de la feliz unión de una variedad autóctona, el Catarratto, y de otra internacional, el Chardonnay. El afinamiento en acero preserva todos los aromas primarios de la uva, así que entre el rico abanico olfativo emergen notas de fruta seca, cítricos de Sicilia, brisas salinas y toques tropicales. El sorbo está perfilado por las durezas, en el que la protagonista es la frescura que dirige el sorbo hacia un final agradable y pleno
El Blanco “Santagostino Baglio Sorìa” es un vino siciliano que Firriato, un nombre destacado de la enología regional, elabora dentro de su propiedad de Baglio Sorìa, poco lejos de Trapani. En estos viñedos, donde las vides no se cargan excesivamente de racimos, así se obtienen uvas de calidad siempre al máximo de sus posibilidades, crecen las uvas de Chardonnay y Catarratto que dan origen a este corte. Una unión fructífera, con el Catarratto que aporta frescura y sensaciones florales en nariz, mientras que el Chardonnay completa el perfil olfativo con notas más complejas.
El “Santagostino Baglio Sorìa” Blanco es un vino que nace de una uva autóctona siciliana, el Catarratto, ensamblada con una de las variedades internacionales de uva blanca más conocidas y cultivadas, el Chardonnay. Las vides de estas dos variedades se cultivan dentro de parcelas colinas, expuestas hacia el suroeste, situadas a una altura comprendida entre los 230 y 250 metros sobre el nivel del mar. Aquí el suelo es predominantemente compuesto por un sustrato calcáreo y arcilloso. Las uvas, después de la cosecha, se llevan a las instalaciones de vinificación de Firriato, donde se prensan suavemente, para luego fermentar en tanques de acero a una temperatura controlada. Siempre en acero, el vino permanece luego en reposo, en contacto con las lías nobles, durante 6 meses.
El vino Blanco “Santagostino Baglio Sorìa” se revela a la vista con un tono típicamente dorado, muy atractivo. El espectro olfativo se articula en notas de fruta tropical y cítricos, alternadas con sensaciones más florales, de las cuales también emerge un leve recuerdo a vainilla. En boca es de cuerpo ligero, redondo, con un sorbo envolvente gracias a una agradable trama salina, que hace que la bebida sea fluida. Una botella elegante, entre las primeras realizadas por la bodega Firriato, en la que refinamiento y carácter se fusionan en una unidad, ideal para acompañar platos de pasta y segundos platos a base de pescado.

