Belisario
En el corazón de la Alta Valle Esina, en una zona que une la influencia del clima continental y mediterráneo, nace en 1971 la Cantina Belisario. Hoy es una de las realidades vitivinícolas más representativas de las Marcas, con 300 hectáreas de viñedos cultivados directamente y una capacidad productiva de 30.000 hectolitros. La sede está en Matelica, donde todos los viñedos se encuentran a no más de diez minutos de la bodega, permitiendo un control preciso y oportuno de cada fase del proceso productivo. Belisario es hoy el mayor productor de Verdicchio di Matelica DOC, vino símbolo del territorio marchigiano, conocido por su carácter decidido y su fuerte reconocibilidad. Con dos marcas distintas - “Belisario” para la restauración y “Poggio alle Rondini” para la gran distribución - la empresa es un referente en la producción de blancos típicos, fieles al genius loci marchigiano.
climatizados. El momento de la vendimia se define a través de curvas de maduración para cada vino, en confirmación del enfoque científico y artesanal adoptado. El microclima de la Alta Valle Esina, con fuertes oscilaciones térmicas y abundante soleamiento, permite una maduración completa, a veces extrema, y una alta concentración aromática. Las uvas seleccionadas muestran un patrimonio ácido íntegro y una producción contenida, que da vida a vinos estructurados, longevos y siempre reconocibles. La empresa dispone de aproximadamente 24 hectáreas cultivadas según los criterios de la agricultura biológica, como testimonio de un compromiso concreto hacia la calidad y la sostenibilidad.
Al mando técnico está el enólogo Roberto Potentini, figura de referencia para la enología marchigiana, con una carrera académica y profesional consolidada. Bajo su dirección, la bodega ha sabido unir innovación y respeto por la tradición, consolidando un estilo productivo único, no replicable en otro lugar. Además del Verdicchio, Belisario trabaja otras variedades autóctonas como la Vernaccia di Serrapetrona o la Lacrima di Morro d’Alba, que contribuyen a contar la riqueza sensorial de las Marcas. La misión de la empresa es clara: crear vinos buenos, típicos y reconocibles, que sean expresión auténtica del territorio, sin seguir modas, sino afirmando un estilo distintivo.














