Castello Bonomi
En Coccaglio, un municipio en el extremo suroeste de Franciacorta, se encuentra la realidad espumosa Castello Bonomi, una excelencia del territorio en lo que respecta a la producción de espumantes Método Clásico, no por casualidad considerados entre los mejores de toda Franciacorta. La bodega nace en los años 80 del siglo pasado, aunque el castillo es propiedad de la familia Bonomi desde 1910, año en el que la familia lo convirtió en su residencia de campo. Fue Marino Bonomo, en 1985, quien fundó Tenuta Castellino iniciando la actividad vitivinícola, solo después de haber recuperado el histórico viñedo anexo y haber renovado los locales de un antiguo arsenal construido en la ladera del Monte Orfano, destinándolo a bodega. Desde 2008, la propiedad está en manos de la familia Paladin, que continúa el apasionado trabajo de sus predecesores abrazando una visión productiva sostenible.
Los viñedos de Castello Bonomi se extienden sobre aproximadamente 30 hectáreas, conducidos bajo un régimen biológico certificado y dedicados a las variedades Pinot Nero, Chardonnay y Erbamat, esta última recuperada y valorizada también gracias al trabajo realizado por la finca, que ha Dosaggio Zero.
En Coccaglio, un municipio en el extremo suroeste de Franciacorta, se encuentra la realidad espumosa Castello Bonomi, una excelencia del territorio en lo que respecta a la producción de espumantes Método Clásico, no por casualidad considerados entre los mejores de toda Franciacorta. La bodega nace en los años 80 del siglo pasado, aunque el castillo es propiedad de la familia Bonomi desde 1910, año en el que la familia lo convirtió en su residencia de campo. Fue Marino Bonomo, en 1985, quien fundó Tenuta Castellino iniciando la actividad vitivinícola, solo después de haber recuperado el histórico viñedo anexo y haber renovado los locales de un antiguo arsenal construido en la ladera del Monte Orfano, destinándolo a bodega. Desde 2008, la propiedad está en manos de la familia Paladin, que continúa el apasionado trabajo de sus predecesores abrazando una visión productiva sostenible.
Los viñedos de Castello Bonomi se extienden sobre aproximadamente 30 hectáreas, conducidos bajo un régimen biológico certificado y dedicados a las variedades Pinot Nero, Chardonnay y Erbamat, esta última recuperada y valorizada también gracias al trabajo realizado por la finca, que ha Dosaggio Zero.










