Ciolli Damiano
La pequeña realidad vitivinícola de Damiano Ciolli es artífice de preciosas expresiones del territorio de Olevano Romano, un sugestivo municipio laziale de origen medieval situado a poco más de 50 kilómetros al sureste de Roma. Desde generaciones, la familia Ciolli se dedica a la viticultura, con el abuelo y el padre de Damiano que vendían vino a granel en la Capital. Es precisamente con Damiano, en 2001, que la finca dio ese salto de calidad que la ha llevado hoy a ser considerada entre las más interesantes realidades productivas del Lazio. Figura clave de la bodega es Letizia Rocchi, talentosa enóloga y compañera de vida de Damiano que ha acumulado experiencias vitícolas en Sauternes, Stellenbosch y en el estado de Washington.
Damiano Ciolli dispone de 6 hectáreas de superficie vitada, distribuidas alrededor del pueblo de Olevano Romano entre 300 y 450 metros sobre el nivel del mar. Las vides están arraigadas en terrenos rojos de origen volcánico, particularmente ricos en sales minerales. El núcleo de la producción de Damiano y Letizia es la variedad autóctona Cesanese di Affile, junto a la cual encuentran espacio otras variedades locales como el Cesanese Comune, el Ottonese y el Trebbiano Verde (este último constituye un biotipo de Verdicchio). La conducción agronómica sigue los principios de la agricultura biológica y prevé además el uso de preparados biodinámicos. Las vendimias se realizan a mano con una cuidadosa selección de los racimos, que luego se transfieren a la bodega donde las fermentaciones se producen de manera espontánea gracias a la acción de las levaduras indígenas. Como recipientes vinarios se utilizan exclusivamente tanques de cemento y grandes barricas de roble.
Las etiquetas realizadas por Damiano Ciolli son apenas tres: el Cesanese di Olevano Romano Riserva ‘Cirsium’, el Cesanese di Olevano Romano Superiore ‘Silene’ y el ‘Botte 22’, un vino blanco de reciente introducción elaborado a partir de una rara mezcla de Trebbiano Verde y Ottonese. Entre estas, la etiqueta insignia es el ‘Cirsium’, un 100% Cesanese di Affile cuyas uvas provienen de una pequeña viña plantada en 1953 y cultivada en alberello. En general, los Cesanese de Ciolli se caracterizan por notable personalidad y pureza expresiva, con una frescura crujiente que hace que la bebida sea absolutamente irresistible.



