Domaine Faiveley
El Domaine Faiveley representa la Maison más grande e importante de Borgoña, destacándose por la excelente calidad de sus vinos. Fundada en 1825 por Pierre Faiveley, la bodega ha sido transmitida de padre a hijo durante 7 generaciones y actualmente está dirigida por Erwin Faiveley, quien conserva y renueva la tradición y los valores familiares. Históricamente situado en Nuits-Saint-Georges, el Domaine se ha ampliado progresivamente con la adquisición de parcelas en los mejores Cru de la Côte d'Or: Gevrey-Chambertin, Clos-de-Vougeot, Pommard, Volnay, Puligny-Montrachet y Corton-Charlemagne.
Los viñedos de Domaine Faiveley se extienden en total por aproximadamente 120 hectáreas. 12 hectáreas son Grand Cru y 27 Premier Cru, de las cuales 3 son de exclusiva propiedad de la familia: Gevrey-Chambertin Premier Cru “Clos des Issarts”, Beaune Premier Cru “Clos de l'Ecu” y Corton Grand Cru “Clos des Cortons Faiveley”. La bodega mantiene las bajas cosechas para obtener una mayor calidad de las uvas y la producción es limitada, pero abarca variedades. La originalidad de la región de Borgoña reside en la complejidad de la composición geológica, que lleva a la formación de diferentes “climats”. La familia Faiveley busca valorar por ello las características únicas de cada parcela. Las variedades cultivadas son dos: Chardonnay para los vinos blancos y Pinot Noir para los vinos tintos. Desde siempre se ha dedicado una atención meticulosa al trabajo en el viñedo, donde cada fase se cuida en los mínimos detalles para garantizar la maduración ideal de los racimos y la máxima expresión del terroir. Para los Faiveley es de fundamental importancia el respeto por la naturaleza y la biodiversidad, que testimonia la buena salud de las vides.
En bodega, todas las fases de vinificación combinan el método tradicional con equipos y procesos modernos. Después de la cosecha, realizada rigurosamente a mano, las uvas se fermentan con levaduras indígenas en cubas de madera abiertas. Luego se realiza una prensado lento y suave, que permite obtener un mosto flor intenso de alta pureza. Los vinos se dejan luego madurar de 12 a 18 meses en barricas de roble francés y posteriormente se embotellan sin filtraciones. Los vinos de Domaine Faiveley revelan buena estructura, amplia complejidad aromática y un alto potencial de envejecimiento y expresan finamente las características únicas del territorio borgoñón. Son vinos de altísimo prestigio, compañeros nobles para ocasiones elegantes.
El Domaine Faiveley representa la Maison más grande e importante de Borgoña, destacándose por la excelente calidad de sus vinos. Fundada en 1825 por Pierre Faiveley, la bodega ha sido transmitida de padre a hijo durante 7 generaciones y actualmente está dirigida por Erwin Faiveley, quien conserva y renueva la tradición y los valores familiares. Históricamente situado en Nuits-Saint-Georges, el Domaine se ha ampliado progresivamente con la adquisición de parcelas en los mejores Cru de la Côte d'Or: Gevrey-Chambertin, Clos-de-Vougeot, Pommard, Volnay, Puligny-Montrachet y Corton-Charlemagne.
Los viñedos de Domaine Faiveley se extienden en total por aproximadamente 120 hectáreas. 12 hectáreas son Grand Cru y 27 Premier Cru, de las cuales 3 son de exclusiva propiedad de la familia: Gevrey-Chambertin Premier Cru “Clos des Issarts”, Beaune Premier Cru “Clos de l'Ecu” y Corton Grand Cru “Clos des Cortons Faiveley”. La bodega mantiene las bajas cosechas para obtener una mayor calidad de las uvas y la producción es limitada, pero abarca variedades. La originalidad de la región de Borgoña reside en la complejidad de la composición geológica, que lleva a la formación de diferentes “climats”. La familia Faiveley busca valorar por ello las características únicas de cada parcela. Las variedades cultivadas son dos: Chardonnay para los vinos blancos y Pinot Noir para los vinos tintos. Desde siempre se ha dedicado una atención meticulosa al trabajo en el viñedo, donde cada fase se cuida en los mínimos detalles para garantizar la maduración ideal de los racimos y la máxima expresión del terroir. Para los Faiveley es de fundamental importancia el respeto por la naturaleza y la biodiversidad, que testimonia la buena salud de las vides.
En bodega, todas las fases de vinificación combinan el método tradicional con equipos y procesos modernos. Después de la cosecha, realizada rigurosamente a mano, las uvas se fermentan con levaduras indígenas en cubas de madera abiertas. Luego se realiza una prensado lento y suave, que permite obtener un mosto flor intenso de alta pureza. Los vinos se dejan luego madurar de 12 a 18 meses en barricas de roble francés y posteriormente se embotellan sin filtraciones. Los vinos de Domaine Faiveley revelan buena estructura, amplia complejidad aromática y un alto potencial de envejecimiento y expresan finamente las características únicas del territorio borgoñón. Son vinos de altísimo prestigio, compañeros nobles para ocasiones elegantes.







