Ettore Germano
La bodega Ettore Germano es considerada un indiscutible referente enológico de las Langhe, estatus alcanzado gracias a una producción variada caracterizada por un nivel de calidad superbo y constante. El vínculo entre la familia Germano y la vid tiene raíces profundas, que se remontan a 1856, cuando los Germano poseían 4 hectáreas de viñedo en la localidad de Cerretta, en el municipio de Serralunga d’Alba, sede aún hoy de la actividad. De Francesco Germano el testigo pasó primero al hijo Alberto y luego al nieto Ettore, a quien se le dedica la bodega. Él fue el primero de la familia en producir vino para comercializarlo bajo su propia etiqueta, después de décadas en las que sus predecesores se habían dedicado exclusivamente al cultivo y venta de uvas. En 1975 nació así la bodega Ettore Germano. La entrada de Sergio, hijo de Ettore y actual propietario, fue fundamental para continuar el trabajo de ampliación de la finca y consolidar el nombre de la familia en los mercados. Sergio, apoyado por su esposa Elena Bonelli y sus hijos Elia y Maria, se encarga personalmente de cada aspecto de la producción, desde la gestión de los viñedos hasta los procesos enológicos.
La finca Ettore Germano dispone de 20 hectáreas de viñedos arraigados en suelos de predominante matriz arcillosa-calcárea. Las variedades cultivadas incluyen los tradicionales Nebbiolo, Barbera, Dolcetto y Nascetta, además del Riesling Renano y los nobles Pinot Nero y Chardonnay utilizados para la gama de espumantes. En cuanto a los Barolo, la vinificación prevé una prolongada maceración en las pieles en depósitos de acero termorregulados, seguida del envejecimiento en tonneau o grandes barricas de roble. Otra excelencia de la bodega son los espumantes Alta Langa, producidos a través de una primera fermentación en acero o tonneau y posterior toma de espuma en botella con al menos 30 meses de reposo sobre las lías, que superan los 60 meses en el caso de las burbujas más prestigiosas.
Los vinos de la bodega Ettore Germano se han consagrado a nivel mundial como algunas de las mejores expresiones langarole, no en vano han sido galardonados por la crítica nacional e internacional. Lo que impresiona al degustar la gama de etiquetas de los Germano es la excelencia de cada tipo, desde los refinados Alta Langa hasta los poderosos Barolo, pasando por el mítico ‘Hérzu’, una de las más preciadas interpretaciones italianas de Riesling Renano. En particular, entre los cru de Barolo que la finca puede presumir destacan por su prestigio los nombres de ‘Cerretta’, ‘Vignarionda’, ‘Lazzarito’ y ‘Prapò’, todos situados en Serralunga d’Alba.
La bodega Ettore Germano es considerada un indiscutible referente enológico de las Langhe, estatus alcanzado gracias a una producción variada caracterizada por un nivel de calidad superbo y constante. El vínculo entre la familia Germano y la vid tiene raíces profundas, que se remontan a 1856, cuando los Germano poseían 4 hectáreas de viñedo en la localidad de Cerretta, en el municipio de Serralunga d’Alba, sede aún hoy de la actividad. De Francesco Germano el testigo pasó primero al hijo Alberto y luego al nieto Ettore, a quien se le dedica la bodega. Él fue el primero de la familia en producir vino para comercializarlo bajo su propia etiqueta, después de décadas en las que sus predecesores se habían dedicado exclusivamente al cultivo y venta de uvas. En 1975 nació así la bodega Ettore Germano. La entrada de Sergio, hijo de Ettore y actual propietario, fue fundamental para continuar el trabajo de ampliación de la finca y consolidar el nombre de la familia en los mercados. Sergio, apoyado por su esposa Elena Bonelli y sus hijos Elia y Maria, se encarga personalmente de cada aspecto de la producción, desde la gestión de los viñedos hasta los procesos enológicos.
La finca Ettore Germano dispone de 20 hectáreas de viñedos arraigados en suelos de predominante matriz arcillosa-calcárea. Las variedades cultivadas incluyen los tradicionales Nebbiolo, Barbera, Dolcetto y Nascetta, además del Riesling Renano y los nobles Pinot Nero y Chardonnay utilizados para la gama de espumantes. En cuanto a los Barolo, la vinificación prevé una prolongada maceración en las pieles en depósitos de acero termorregulados, seguida del envejecimiento en tonneau o grandes barricas de roble. Otra excelencia de la bodega son los espumantes Alta Langa, producidos a través de una primera fermentación en acero o tonneau y posterior toma de espuma en botella con al menos 30 meses de reposo sobre las lías, que superan los 60 meses en el caso de las burbujas más prestigiosas.
Los vinos de la bodega Ettore Germano se han consagrado a nivel mundial como algunas de las mejores expresiones langarole, no en vano han sido galardonados por la crítica nacional e internacional. Lo que impresiona al degustar la gama de etiquetas de los Germano es la excelencia de cada tipo, desde los refinados Alta Langa hasta los poderosos Barolo, pasando por el mítico ‘Hérzu’, una de las más preciadas interpretaciones italianas de Riesling Renano. En particular, entre los cru de Barolo que la finca puede presumir destacan por su prestigio los nombres de ‘Cerretta’, ‘Vignarionda’, ‘Lazzarito’ y ‘Prapò’, todos situados en Serralunga d’Alba.











