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Gravner

Josko Gravner es considerado el maestro de los orange wine, quien ha recuperado y valorizado el ancestral uso de las ánforas de terracota y las larguísimas maceraciones sobre las pieles. La bodega está situada en la pequeña fracción de Oslavia, dentro del territorio vocado del Collio Goriziano, donde Josko opera en simbiosis con la naturaleza, guiándola, cuidándola y también sirviéndola, respetando siempre sus ritmos y ciclos espontáneos. En su juventud experimentó con el uso de barricas y la vanguardia tecnológica, mientras su padre lo observaba esperando que regresara por sus pasos. Así fue, y Josko decidió abandonar estos equipos homogeneizantes, recuperando aquellas técnicas tan antiguas como consolidadas que la industria moderna ha intentado dejar de lado renunciando a la caracterización del terroir. Hoy la bodega es simple y funcional, rica en ánforas de terracota enterradas dentro de las cuales el vino toma forma, evoluciona y vive.

La finca de Gravner se extiende sobre 32 hectáreas de terrenos, de las cuales poco más de 15 están dedicadas a la vid, rodeada de bosques, prados y estanques poblados por numerosas especies de animales. De hecho, la creencia de Josko lo ha llevado a intentar restaurar ese equilibrio natural que las cultivaciones intensivas y los monocultivos han destruido, un equilibrio basado en el agua, elemento fundamental para la vida. En este contexto de notable biodiversidad, él sigue con particular atención las fases lunares, consultando el calendario de Maria Thun con el fin de identificar los períodos más adecuados para la realización de operaciones agronómicas como la poda, la siembra y la cosecha. Las variedades cultivadas son exclusivamente las autóctonas Ribolla Gialla y Pignolo. En el pasado, Gravner también cultivaba Pinot Grigio, Chardonnay, Sauvignon Blanc, Riesling Italico, Merlot y Cabernet Sauvignon, pero decidió arrancarlas para centrarse en las nobles variedades locales mencionadas anteriormente. Las fermentaciones tienen lugar exclusivamente en ánforas georgianas enterradas gracias a la presencia de las únicas levaduras indígenas, acompañadas de un prolongadísimo contacto entre el mosto y las pieles que llega hasta varios meses para la Ribolla. Siguen algunos años de envejecimiento en grandes barricas de roble de Eslavonia y un ulterior largo periodo de afinamiento en botella antes de la salida definitiva.

Así nacen los vinos de Gravner, tintos y blancos macerados dotados de una maravillosa vitalidad y energía que trascienden los conceptos de pureza y ancestralidad.

Josko Gravner es considerado el maestro de los orange wine, quien ha recuperado y valorizado el ancestral uso de las ánforas de terracota y las larguísimas maceraciones sobre las pieles. La bodega está situada en la pequeña fracción de Oslavia, dentro del territorio vocado del Collio Goriziano, donde Josko opera en simbiosis con la naturaleza, guiándola, cuidándola y también sirviéndola, respetando siempre sus ritmos y ciclos espontáneos. En su juventud experimentó con el uso de barricas y la vanguardia tecnológica, mientras su padre lo observaba esperando que regresara por sus pasos. Así fue, y Josko decidió abandonar estos equipos homogeneizantes, recuperando aquellas técnicas tan antiguas como consolidadas que la industria moderna ha intentado dejar de lado renunciando a la caracterización del terroir. Hoy la bodega es simple y funcional, rica en ánforas de terracota enterradas dentro de las cuales el vino toma forma, evoluciona y vive.

La finca de Gravner se extiende sobre 32 hectáreas de terrenos, de las cuales poco más de 15 están dedicadas a la vid, rodeada de bosques, prados y estanques poblados por numerosas especies de animales. De hecho, la creencia de Josko lo ha llevado a intentar restaurar ese equilibrio natural que las cultivaciones intensivas y los monocultivos han destruido, un equilibrio basado en el agua, elemento fundamental para la vida. En este contexto de notable biodiversidad, él sigue con particular atención las fases lunares, consultando el calendario de Maria Thun con el fin de identificar los períodos más adecuados para la realización de operaciones agronómicas como la poda, la siembra y la cosecha. Las variedades cultivadas son exclusivamente las autóctonas Ribolla Gialla y Pignolo. En el pasado, Gravner también cultivaba Pinot Grigio, Chardonnay, Sauvignon Blanc, Riesling Italico, Merlot y Cabernet Sauvignon, pero decidió arrancarlas para centrarse en las nobles variedades locales mencionadas anteriormente. Las fermentaciones tienen lugar exclusivamente en ánforas georgianas enterradas gracias a la presencia de las únicas levaduras indígenas, acompañadas de un prolongadísimo contacto entre el mosto y las pieles que llega hasta varios meses para la Ribolla. Siguen algunos años de envejecimiento en grandes barricas de roble de Eslavonia y un ulterior largo periodo de afinamiento en botella antes de la salida definitiva.

Así nacen los vinos de Gravner, tintos y blancos macerados dotados de una maravillosa vitalidad y energía que trascienden los conceptos de pureza y ancestralidad.

Gravner
2 Resultados
Vino Slow
Slow Wine
Feature Image
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Gravner
2015
147,00 
Ribolla Gialla Anfora Gravner 2016
Vino Slow
Slow Wine
Feature Image
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Gravner
2016 | 75 cl / 14% | Friuli Venezia Giulia (Italia)
130,00 
El maestro de los vinos en ánfora: uno de los mejores viticultores de Italia