La Vrille
La Vrille es una pequeña bodega-agriturismo del Valle de Aosta nacida del deseo de Luciana y Hervé de emprender una vida simple y rural, en estrecho contacto con la naturaleza. Nos encontramos en el pequeño municipio de Verrayes, a lo largo de la Via Francigena, a 670 metros de altitud. El nombre elegido por la pareja para bautizar su actividad representa su ideal de vides y su forma de trabajar y producir vino: 'vrille' significa 'zarcillo', una parte esencial del ciclo vegetativo de la vid, un pequeño tallo verde rizado que, con discreción y tenacidad, permite a la planta agarrarse a los soportes.
Los viñedos de La Vrille constituyen una especie de anfiteatro natural y están poblados por las variedades de uva más típicas del Valle de Aosta. La biodiversidad está garantizada por la rica presencia de plantas de tomillo, frutales y animales criados, entre los que se incluyen gallinas, ovejas, gansos y conejos. Se trata de una pequeña propiedad de poco menos de 4 hectáreas, gestionada con pasión por Laciana y Hervé, contando solo con sus propias fuerzas.
La producción anual de vino de La Vrille no supera las 18 mil botellas y es difícil encontrar estos vinos en el comercio, porque casi todas las botellas se consumen en el agriturismo o se venden a los huéspedes. Los múltiples reconocimientos y premios recibidos en los últimos años han alimentado el interés y la curiosidad de muchos aficionados hacia esta pequeña bodega que, cosecha tras cosecha, no deja de sorprender y de suscitar maravillosas emociones.
La Vrille es una pequeña bodega-agriturismo del Valle de Aosta nacida del deseo de Luciana y Hervé de emprender una vida simple y rural, en estrecho contacto con la naturaleza. Nos encontramos en el pequeño municipio de Verrayes, a lo largo de la Via Francigena, a 670 metros de altitud. El nombre elegido por la pareja para bautizar su actividad representa su ideal de vides y su forma de trabajar y producir vino: 'vrille' significa 'zarcillo', una parte esencial del ciclo vegetativo de la vid, un pequeño tallo verde rizado que, con discreción y tenacidad, permite a la planta agarrarse a los soportes.
Los viñedos de La Vrille constituyen una especie de anfiteatro natural y están poblados por las variedades de uva más típicas del Valle de Aosta. La biodiversidad está garantizada por la rica presencia de plantas de tomillo, frutales y animales criados, entre los que se incluyen gallinas, ovejas, gansos y conejos. Se trata de una pequeña propiedad de poco menos de 4 hectáreas, gestionada con pasión por Laciana y Hervé, contando solo con sus propias fuerzas.
La producción anual de vino de La Vrille no supera las 18 mil botellas y es difícil encontrar estos vinos en el comercio, porque casi todas las botellas se consumen en el agriturismo o se venden a los huéspedes. Los múltiples reconocimientos y premios recibidos en los últimos años han alimentado el interés y la curiosidad de muchos aficionados hacia esta pequeña bodega que, cosecha tras cosecha, no deja de sorprender y de suscitar maravillosas emociones.




