Monsupello
Monsupello fue la creación del volcánico Carlo Boatti, que, después de unos pocos años dedicados a actividades comerciales, a mediados de los años cincuenta regresa a la tierra y al oficio de su padre, dentro de una empresa arraigada en el territorio desde 1893. El desarrollo impulsado a partir de 1959 lleva a la marca a representar un símbolo de tradición y calidad de la viticultura de Oltrepò. Fundador del Consorzio di Tutela Vini dell’Oltrepo, Tango, como lo llamaban sus viejos amigos, siempre ha estado profundamente ligado a su territorio y a la continuación del trabajo familiar, protagonista de los acontecimientos que vieron nacer, a principios de los años sesenta, el debate relativo al nombre que se debía atribuir a las burbujas italianas. El encuentro con Luigi Veronelli marcará un importante salto adelante en la notoriedad de su empresa, que se acompañará de un salto cualitativo decisivo en la producción. La desaparición de Carlo en 2010 deja la dirección de la finca a los herederos: su esposa Carla Dallera, sus hijos Pierangelo y Laura y su nieta Carlotta.
Monsupello está situada en el territorio de Torricella Verzate, junto a los primeros pendientes que se encuentran bajando de las orillas del gran río. La finca se ha ido extendiendo a lo largo de los años con la adquisición de nuevos viñedos en los municipios vecinos de Casteggio, Redavalle y Pietra de’ Giorgi, hasta la actual extensión de aproximadamente 50 hectáreas. Esta primera franja de colinas ofrece altitudes alrededor de 160 metros sobre el nivel del mar, con exposiciones diferentes que siguen el sinuoso perfil de las alturas. Los terrenos están caracterizados por la presencia calcárea y toba, con una marcada presencia de margas que datan del plioceno, afectados por un microclima que favorece naturalmente el cultivo de diversas variedades de uvas. La gestión directa de los viñedos se refiere a las variedades clásicas locales, como Pinot Nero, Croatina, Barbera, acompañadas de Pinot Grigio y Moscato, así como de los internacionales Cabernet Sauvignon, Merlot, Riesling y Sauvignon Blanc; de plantación más reciente encontramos Nebbiolo y Muller Thurgau.
Monsupello es una bodega fuertemente enfocada en la elaboración de burbujas Método Clásico, centradas fundamentalmente en el Pinot Nero y con un pequeño porcentaje de Chardonnay. La amplia gama de etiquetas presenta además vinos tranquilos, blancos y tintos, elaborados en pureza o con los tradicionales ensamblajes locales, y una válida propuesta de vinos dulces. Prensados directos para las bayas negras y neumáticos para las bayas blancas continúan en fermentaciones controladas que prevén el uso de tanques de inox, con eventuales afinamientos en barricas de roble.
Monsupello fue la creación del volcánico Carlo Boatti, que, después de unos pocos años dedicados a actividades comerciales, a mediados de los años cincuenta regresa a la tierra y al oficio de su padre, dentro de una empresa arraigada en el territorio desde 1893. El desarrollo impulsado a partir de 1959 lleva a la marca a representar un símbolo de tradición y calidad de la viticultura de Oltrepò. Fundador del Consorzio di Tutela Vini dell’Oltrepo, Tango, como lo llamaban sus viejos amigos, siempre ha estado profundamente ligado a su territorio y a la continuación del trabajo familiar, protagonista de los acontecimientos que vieron nacer, a principios de los años sesenta, el debate relativo al nombre que se debía atribuir a las burbujas italianas. El encuentro con Luigi Veronelli marcará un importante salto adelante en la notoriedad de su empresa, que se acompañará de un salto cualitativo decisivo en la producción. La desaparición de Carlo en 2010 deja la dirección de la finca a los herederos: su esposa Carla Dallera, sus hijos Pierangelo y Laura y su nieta Carlotta.
Monsupello está situada en el territorio de Torricella Verzate, junto a los primeros pendientes que se encuentran bajando de las orillas del gran río. La finca se ha ido extendiendo a lo largo de los años con la adquisición de nuevos viñedos en los municipios vecinos de Casteggio, Redavalle y Pietra de’ Giorgi, hasta la actual extensión de aproximadamente 50 hectáreas. Esta primera franja de colinas ofrece altitudes alrededor de 160 metros sobre el nivel del mar, con exposiciones diferentes que siguen el sinuoso perfil de las alturas. Los terrenos están caracterizados por la presencia calcárea y toba, con una marcada presencia de margas que datan del plioceno, afectados por un microclima que favorece naturalmente el cultivo de diversas variedades de uvas. La gestión directa de los viñedos se refiere a las variedades clásicas locales, como Pinot Nero, Croatina, Barbera, acompañadas de Pinot Grigio y Moscato, así como de los internacionales Cabernet Sauvignon, Merlot, Riesling y Sauvignon Blanc; de plantación más reciente encontramos Nebbiolo y Muller Thurgau.
Monsupello es una bodega fuertemente enfocada en la elaboración de burbujas Método Clásico, centradas fundamentalmente en el Pinot Nero y con un pequeño porcentaje de Chardonnay. La amplia gama de etiquetas presenta además vinos tranquilos, blancos y tintos, elaborados en pureza o con los tradicionales ensamblajes locales, y una válida propuesta de vinos dulces. Prensados directos para las bayas negras y neumáticos para las bayas blancas continúan en fermentaciones controladas que prevén el uso de tanques de inox, con eventuales afinamientos en barricas de roble.












