Perseveranza
La Bodega Perseveranza nace de un camino inusual, alejado de las tradiciones consolidadas: un encuentro entre la pasión por el vino, el respeto por la naturaleza y el deseo de autenticidad. Todo comienza con un pequeño trozo de tierra en barbecho en Bomporto, transformado con cuidado en una primera "vignetta", a la que se han añadido con el tiempo viejas viñas en alquiler en Colombaro, en Sorbara y, finalmente, la primera viña de propiedad en Navicello. Detrás de cada botella de Perseveranza está la voluntad de salvar viñas históricas, de contar las historias de las mil manos que las han cultivado y de transmitir sabores auténticos.
Las uvas de la Bodega Perseveranza provienen principalmente de viejos viñedos, que han sido salvados para preservar la biodiversidad y la riqueza varietal del territorio emiliano. Se cultivan en régimen orgánico, junto con técnicas biodinámicas para incentivar la actividad del microbiota en el suelo. En cada fase, los tratamientos químicos son abolidos y sustituidos por soluciones naturales como macerados vegetales y propóleos, con el objetivo de reforzar la vitalidad de las vides sin alterar su equilibrio natural. El trabajo es manual y cuidadoso: las podas, la gestión de la copa y la recolección se realizan siguiendo ritmos estacionales y necesidades de cada viñedo.
El enfoque productivo de Perseveranza es radicalmente minimalista: en la bodega se utilizan solo levaduras autóctonas, sin sulfitos, clarificaciones o filtraciones y sin controles de temperatura. Los mostos siguen libremente su camino, con intervenciones reducidas al mínimo, para exaltar el carácter único de cada uva y de cada viñedo. Los vinos de la Bodega Perseveranza se elaboran principalmente con Lambrusco Grasparossa, Lambrusco di Sorbara, Malvasia y Trebbiano, variedades autóctonas que cuentan fielmente el territorio emiliano, expresando autenticidad y personalidad tanto en los tintos como en los blancos. Vinos sinceros, contracorriente y sin compromisos, que encarnan plenamente el manifiesto de la bodega: nosotros, la naturaleza, el vino.
La Bodega Perseveranza nace de un camino inusual, alejado de las tradiciones consolidadas: un encuentro entre la pasión por el vino, el respeto por la naturaleza y el deseo de autenticidad. Todo comienza con un pequeño trozo de tierra en barbecho en Bomporto, transformado con cuidado en una primera "vignetta", a la que se han añadido con el tiempo viejas viñas en alquiler en Colombaro, en Sorbara y, finalmente, la primera viña de propiedad en Navicello. Detrás de cada botella de Perseveranza está la voluntad de salvar viñas históricas, de contar las historias de las mil manos que las han cultivado y de transmitir sabores auténticos.
Las uvas de la Bodega Perseveranza provienen principalmente de viejos viñedos, que han sido salvados para preservar la biodiversidad y la riqueza varietal del territorio emiliano. Se cultivan en régimen orgánico, junto con técnicas biodinámicas para incentivar la actividad del microbiota en el suelo. En cada fase, los tratamientos químicos son abolidos y sustituidos por soluciones naturales como macerados vegetales y propóleos, con el objetivo de reforzar la vitalidad de las vides sin alterar su equilibrio natural. El trabajo es manual y cuidadoso: las podas, la gestión de la copa y la recolección se realizan siguiendo ritmos estacionales y necesidades de cada viñedo.
El enfoque productivo de Perseveranza es radicalmente minimalista: en la bodega se utilizan solo levaduras autóctonas, sin sulfitos, clarificaciones o filtraciones y sin controles de temperatura. Los mostos siguen libremente su camino, con intervenciones reducidas al mínimo, para exaltar el carácter único de cada uva y de cada viñedo. Los vinos de la Bodega Perseveranza se elaboran principalmente con Lambrusco Grasparossa, Lambrusco di Sorbara, Malvasia y Trebbiano, variedades autóctonas que cuentan fielmente el territorio emiliano, expresando autenticidad y personalidad tanto en los tintos como en los blancos. Vinos sinceros, contracorriente y sin compromisos, que encarnan plenamente el manifiesto de la bodega: nosotros, la naturaleza, el vino.








