Rocca Albino
La bodega Albino Rocca fue fundada en 1960, gracias al mismo Albino, abuelo de los actuales propietarios. El alma y el corazón de la empresa, junto a Albino, fue su hijo Angelo, quien, al entrar en la bodega a los quince años, formó parte de esa generación de innovadores capaces de cambiar el destino del Nebbiolo. Angelo fue un precursor: en 1986 comenzó a madurar su Barbaresco en barricas, en 1990 empezó a vinificar y embotellar por separado sus cru Ovello y Ronchi, luego, en 2004, decidió abandonar la madera pequeña, a favor de barricas de roble alemán y austriaco, en busca de un nuevo equilibrio y elegancia. Estos ajustes lo convirtieron en un referente en el abarrotado panorama de Barbaresco.
Por esto, su prematura desaparición en 2012 conmocionó a todos en el panorama enológico nacional, ya que se perdió una figura destacada, en Piemonte y más allá. Hoy son las hijas Daniela, Monica y Paola, junto con el yerno Carlo, quienes dirigen con pasión y amor esta hermosa realidad de Barbaresco.
Todas las enseñanzas aprendidas de su padre les han permitido producir vinos absolutamente únicos en carácter y en personalidad, al igual que los de Angelo. Los vinos son la máxima expresión de este terroir, porque precisamente en el territorio, según la filosofía de Angelo, de las hijas y del yerno Carlo, reside el secreto para dar vida a grandes vinos: solo con el respeto por el medio ambiente, derivado de la conciencia de que la uva cultivada en un entorno sano y en equilibrio con lo que la rodea es mejor, se crean vinos únicos.

