Scavino Paolo
La bodega de Paolo Scavino es una histórica realidad del área de Barolo. Se encuentra en el territorio municipal de Castiglione Falletto, en una de las zonas más vocadas de la denominación. Fue creada en 1921 por Lorenzo Scavino con su hijo Paolo y hoy es gestionada por Paolo con la colaboración de sus hijas Enrica y Elisa, quienes continúan la tradición familiar con competencia y pasión. Paolo comenzó a trabajar en la finca desde joven y gracias a la experiencia entre las vides, ha desarrollado un profundo conocimiento del territorio y de su variedad principal, el Nebbiolo, una variedad exigente y difícil de manejar, que se ha adaptado bien casi exclusivamente en las tierras de Piemonte y que difícilmente logra producir vinos de alta calidad fuera de su hábitat histórico.
A lo largo del tiempo, Paolo Scavino ha hecho crecer su empresa llegando a las actuales 30 hectáreas, divididas en numerosas parcelas, situadas en diferentes zonas de la denominación. Hay 20 los cru históricos de Barolo en los que la bodega posee viñedos, situados en: Castiglione Falletto, Barolo, La Morra,Novello, Serralunga d'Alba, Verduno, Roddi y Monforte d'Alba. Un precioso mosaico de viñedos de inestimable valor, cada uno con características peculiares. La altitud, la exposición, la composición de los suelos son todos elementos que contribuyen a hacer de cada parcela una expresión única e inimitable del terroir. La propiedad representa así una multitud de diferentes matices, de variaciones sobre el tema del Barolo, cada uno con su propia personalidad marcada.
La filosofía de la empresa se basa precisamente en la conciencia de que la riqueza del territorio de las Langhe reside en sus diferencias, en las multiformes expresiones que dan origen a vinos diferentes. Justo para devolver con transparencia el carácter auténtico de cada cru, la bodega de Paolo Scavino siempre ha puesto la máxima atención en el trabajo en el viñedo, como centro imprescindible de toda otra actividad. La primera preocupación y el objetivo final es obtener de cada viñedo uvas de alta calidad. Las fases posteriores de elaboración en la bodega se consideran solo un medio para preservar las notasvarietales y el carácter de cada viñedo, tratando de intervenir lo menos posible desde un punto de vista enológico. Así nacen vinos elegantes y refinados, capaces de interpretar con absoluta fidelidad el terroir.
La bodega de Paolo Scavino es una histórica realidad del área de Barolo. Se encuentra en el territorio municipal de Castiglione Falletto, en una de las zonas más vocadas de la denominación. Fue creada en 1921 por Lorenzo Scavino con su hijo Paolo y hoy es gestionada por Paolo con la colaboración de sus hijas Enrica y Elisa, quienes continúan la tradición familiar con competencia y pasión. Paolo comenzó a trabajar en la finca desde joven y gracias a la experiencia entre las vides, ha desarrollado un profundo conocimiento del territorio y de su variedad principal, el Nebbiolo, una variedad exigente y difícil de manejar, que se ha adaptado bien casi exclusivamente en las tierras de Piemonte y que difícilmente logra producir vinos de alta calidad fuera de su hábitat histórico.
A lo largo del tiempo, Paolo Scavino ha hecho crecer su empresa llegando a las actuales 30 hectáreas, divididas en numerosas parcelas, situadas en diferentes zonas de la denominación. Hay 20 los cru históricos de Barolo en los que la bodega posee viñedos, situados en: Castiglione Falletto, Barolo, La Morra,Novello, Serralunga d'Alba, Verduno, Roddi y Monforte d'Alba. Un precioso mosaico de viñedos de inestimable valor, cada uno con características peculiares. La altitud, la exposición, la composición de los suelos son todos elementos que contribuyen a hacer de cada parcela una expresión única e inimitable del terroir. La propiedad representa así una multitud de diferentes matices, de variaciones sobre el tema del Barolo, cada uno con su propia personalidad marcada.
La filosofía de la empresa se basa precisamente en la conciencia de que la riqueza del territorio de las Langhe reside en sus diferencias, en las multiformes expresiones que dan origen a vinos diferentes. Justo para devolver con transparencia el carácter auténtico de cada cru, la bodega de Paolo Scavino siempre ha puesto la máxima atención en el trabajo en el viñedo, como centro imprescindible de toda otra actividad. La primera preocupación y el objetivo final es obtener de cada viñedo uvas de alta calidad. Las fases posteriores de elaboración en la bodega se consideran solo un medio para preservar las notasvarietales y el carácter de cada viñedo, tratando de intervenir lo menos posible desde un punto de vista enológico. Así nacen vinos elegantes y refinados, capaces de interpretar con absoluta fidelidad el terroir.












