Tenute Silvio Nardi
Tenute Silvio Nardi es una importante realidad vinícola de Montalcino que desde hace más de 70 años se dedica a proponer las excelencias enológicas del territorio a través de una gestión de carácter familiar. Todo comenzó con Silvio Nardi, un empresario umbro que en los años 50 del siglo pasado adquirió la finca Casale del Bosco, situada en el extremo noroeste de la zona ilcinese, configurándose como el primer "extranjero" en invertir en el sector vinícola de Montalcino. En 1958 se produjo el primer Brunello di Montalcino de la bodega, mientras que en 1962 siguió la compra de la finca de Manachiara en Castelnuovo dell'Abate. Silvio Nardi también fue uno de los socios fundadores del Consorcio del Vino Brunello di Montalcino en 1967 y, cinco años más tarde, el empresario invirtió en una nueva finca, la de Bibbiano, localizada en el municipio de Buonconvento. Con la entrada en 1985 de Emilia Nardi, la hija menor de Silvio y actual propietaria, la bodega vivió una serie de cambios radicales en la gestión técnica y comercial, con la productora que además renovó los viñedos y las estructuras. Emilia se dedicó a una ambiciosa obra de selección clonal, destinada a aislar cinco preciados clones de Sangiovese Grosso de los viejos viñedos de la finca.
Los 36 hectáreas de viñas que se extienden en Tenute Silvio Nardi están distribuidos en diferentes zonas, en particular en el entorno de las fincas de Casale del Bosco y Manachiara. Las parcelas de Casale del Bosco presentan abundancia de esqueleto, diasporas, esquistos margosos, arcillas y arenas, mientras que las de Manachiara son ricas en arcillas, areniscas y calizas margosas. Las altitudes van de los 140 a los 480 metros sobre el nivel del mar y, además del Sangiovese Grosso, variedad símbolo de Montalcino, los Nardi cultivan pequeñas porcentajes de Merlot, Petit Verdot, Syrah, Colorino, Malvasía y Moscato. En bodega, las fermentaciones se realizan en tanques de acero inoxidable a temperatura controlada, mientras que los posteriores envejecimientos ocurren entre barricas y toneles de roble francés y grandes barricas de roble de Eslavonia, en un binomio entre tradición e innovación.
La producción de Tenute Silvio Nardi no puede más que centrarse en Brunello di Montalcino, presentado en la versión “clásica” y en los cru ‘Vigneto Manachiara’ y ‘Vigneto Poggio Doria’. Se trata de expresiones suaves y envolventes del territorio, de sublime placer.
Tenute Silvio Nardi es una importante realidad vinícola de Montalcino que desde hace más de 70 años se dedica a proponer las excelencias enológicas del territorio a través de una gestión de carácter familiar. Todo comenzó con Silvio Nardi, un empresario umbro que en los años 50 del siglo pasado adquirió la finca Casale del Bosco, situada en el extremo noroeste de la zona ilcinese, configurándose como el primer "extranjero" en invertir en el sector vinícola de Montalcino. En 1958 se produjo el primer Brunello di Montalcino de la bodega, mientras que en 1962 siguió la compra de la finca de Manachiara en Castelnuovo dell'Abate. Silvio Nardi también fue uno de los socios fundadores del Consorcio del Vino Brunello di Montalcino en 1967 y, cinco años más tarde, el empresario invirtió en una nueva finca, la de Bibbiano, localizada en el municipio de Buonconvento. Con la entrada en 1985 de Emilia Nardi, la hija menor de Silvio y actual propietaria, la bodega vivió una serie de cambios radicales en la gestión técnica y comercial, con la productora que además renovó los viñedos y las estructuras. Emilia se dedicó a una ambiciosa obra de selección clonal, destinada a aislar cinco preciados clones de Sangiovese Grosso de los viejos viñedos de la finca.
Los 36 hectáreas de viñas que se extienden en Tenute Silvio Nardi están distribuidos en diferentes zonas, en particular en el entorno de las fincas de Casale del Bosco y Manachiara. Las parcelas de Casale del Bosco presentan abundancia de esqueleto, diasporas, esquistos margosos, arcillas y arenas, mientras que las de Manachiara son ricas en arcillas, areniscas y calizas margosas. Las altitudes van de los 140 a los 480 metros sobre el nivel del mar y, además del Sangiovese Grosso, variedad símbolo de Montalcino, los Nardi cultivan pequeñas porcentajes de Merlot, Petit Verdot, Syrah, Colorino, Malvasía y Moscato. En bodega, las fermentaciones se realizan en tanques de acero inoxidable a temperatura controlada, mientras que los posteriores envejecimientos ocurren entre barricas y toneles de roble francés y grandes barricas de roble de Eslavonia, en un binomio entre tradición e innovación.
La producción de Tenute Silvio Nardi no puede más que centrarse en Brunello di Montalcino, presentado en la versión “clásica” y en los cru ‘Vigneto Manachiara’ y ‘Vigneto Poggio Doria’. Se trata de expresiones suaves y envolventes del territorio, de sublime placer.










