Terraquilia
Terraquilia es una joven bodega emiliana que produce vinos muy expresivos y característicos recuperando los antiguos métodos de producción, ligados a prácticas agrícolas tradicionales y a los ciclos de las estaciones. Fue fundada por Romano Mattioli en un área inmaculada del Appennino modenese a una altitud de 500 metros, en un contexto de viticultura extrema que ofrece una riquísima biodiversidad gracias a la presencia de densas áreas boscosas y a la cercanía del río Panaro.
La filosofía productiva de Terraquilia se basa en las tradiciones del territorio, sin recurrir a las modernas tecnologías: en el viñedo se practica una agricultura biológica y sostenible; en la bodega se aplican las mejores prácticas del pasado como, por ejemplo, la refermentación natural en botella. En las tres fincas de la bodega se cultivan Grechetto, Trebbiano, Traminer Aromático, Lambrusco Grasparossa, Malbo Gentile y Sangiovese. En la bodega las uvas se prensan con prensas suaves y cada trabajo se realiza ‘a caída’, es decir, sin recurrir a ningún tipode bomba.
La apuesta de Terraquilia es limitar al máximo las intervenciones tecnológicas y cualquier aditivo, considerado por el productor como una alteración, para garantizar al consumidor vinos auténticos y genuinos. Por esto, los vinos de Terraquilia tienen un bajo contenido de sulfitos, comprendido entre 25 y 45 mg/l, que siempre se indica en la etiqueta. Los aromas, los perfumes y las emociones que estos vinos saben suscitar solo pueden nacer de un profundo e intransigente respeto por una tradición de encanto inagotable.
Terraquilia es una joven bodega emiliana que produce vinos muy expresivos y característicos recuperando los antiguos métodos de producción, ligados a prácticas agrícolas tradicionales y a los ciclos de las estaciones. Fue fundada por Romano Mattioli en un área inmaculada del Appennino modenese a una altitud de 500 metros, en un contexto de viticultura extrema que ofrece una riquísima biodiversidad gracias a la presencia de densas áreas boscosas y a la cercanía del río Panaro.
La filosofía productiva de Terraquilia se basa en las tradiciones del territorio, sin recurrir a las modernas tecnologías: en el viñedo se practica una agricultura biológica y sostenible; en la bodega se aplican las mejores prácticas del pasado como, por ejemplo, la refermentación natural en botella. En las tres fincas de la bodega se cultivan Grechetto, Trebbiano, Traminer Aromático, Lambrusco Grasparossa, Malbo Gentile y Sangiovese. En la bodega las uvas se prensan con prensas suaves y cada trabajo se realiza ‘a caída’, es decir, sin recurrir a ningún tipode bomba.
La apuesta de Terraquilia es limitar al máximo las intervenciones tecnológicas y cualquier aditivo, considerado por el productor como una alteración, para garantizar al consumidor vinos auténticos y genuinos. Por esto, los vinos de Terraquilia tienen un bajo contenido de sulfitos, comprendido entre 25 y 45 mg/l, que siempre se indica en la etiqueta. Los aromas, los perfumes y las emociones que estos vinos saben suscitar solo pueden nacer de un profundo e intransigente respeto por una tradición de encanto inagotable.









