Villa Poggio Salvi
Villa Poggio Salvi es una importante y conocida bodega de Montalcino, identificada y convertida en célebre con el símbolo de Pomona, el rostro de una mujer con cabello de uva que representa a la ‘patrona pomorum’, diosa romana de los frutos. Fue fundada en 1979 por el ingeniero Pierluigi Tagliabue, que aún hoy dirige esta realidad productiva junto a su nieto enólogo Luca Belingardi. Además de 21 hectáreas situadas en Montalcino, cultivadas completamente con Sangiovese Grosso, desde 1998 la bodega incluye otros viñedos en el territorio chiantigiano.
Los viñedos de Villa Poggio Salvi están situados entre 300 y 500 metros de altitud, en suelos ricos en galestro. La brisa benéfica proveniente del Tirreno contribuye a mitigar un microclima ideal para la viticultura de calidad. La etimología de la localidad remite de hecho al apelativo “Poggio della Salute”, topónimo con el que los antiguos identifican el territorio. Una gran y moderna bodega, situada justo debajo de la villa patronal, fue construida a partir de 1990 por Benedetta Tagliabue, hija de Pierluigi, junto a su marido Eric Miralles. La perfecta integración con la fisonomía del territorio convierte esta estructura en un ejemplo virtuoso de arquitectura que se erige con gracia natural entre tierra, árboles y viñedos.
Los vinos de Villa Poggio Salvi se confirman, año tras año, como una certeza del panorama vinícola toscano. La bodega ha demostrado saber interpretar bien las características del territorio y las de su variedad principal, el Sangiovese, declinado en términos de potencia y profundidad. El símbolo de Pomona, elaborado por el importante estudio Robilant de Milán, aparece en todas las etiquetas desde 1979, convirtiéndose así en una marca de calidad y prestigio. El rostro de la diosa de los frutos y de la cosecha vela así sobre toda la producción, garantizando que todo se desarrolle de la mejor manera y que la calidad del vino sea siempre impecable, en la senda de la tradición.
Villa Poggio Salvi es una importante y conocida bodega de Montalcino, identificada y convertida en célebre con el símbolo de Pomona, el rostro de una mujer con cabello de uva que representa a la ‘patrona pomorum’, diosa romana de los frutos. Fue fundada en 1979 por el ingeniero Pierluigi Tagliabue, que aún hoy dirige esta realidad productiva junto a su nieto enólogo Luca Belingardi. Además de 21 hectáreas situadas en Montalcino, cultivadas completamente con Sangiovese Grosso, desde 1998 la bodega incluye otros viñedos en el territorio chiantigiano.
Los viñedos de Villa Poggio Salvi están situados entre 300 y 500 metros de altitud, en suelos ricos en galestro. La brisa benéfica proveniente del Tirreno contribuye a mitigar un microclima ideal para la viticultura de calidad. La etimología de la localidad remite de hecho al apelativo “Poggio della Salute”, topónimo con el que los antiguos identifican el territorio. Una gran y moderna bodega, situada justo debajo de la villa patronal, fue construida a partir de 1990 por Benedetta Tagliabue, hija de Pierluigi, junto a su marido Eric Miralles. La perfecta integración con la fisonomía del territorio convierte esta estructura en un ejemplo virtuoso de arquitectura que se erige con gracia natural entre tierra, árboles y viñedos.
Los vinos de Villa Poggio Salvi se confirman, año tras año, como una certeza del panorama vinícola toscano. La bodega ha demostrado saber interpretar bien las características del territorio y las de su variedad principal, el Sangiovese, declinado en términos de potencia y profundidad. El símbolo de Pomona, elaborado por el importante estudio Robilant de Milán, aparece en todas las etiquetas desde 1979, convirtiéndose así en una marca de calidad y prestigio. El rostro de la diosa de los frutos y de la cosecha vela así sobre toda la producción, garantizando que todo se desarrolle de la mejor manera y que la calidad del vino sea siempre impecable, en la senda de la tradición.









