
Brunello di Montalcino Riserva 'Poggio all'Oro' Banfi 2019
Perfectos para regalarPoggio all’Oro es el Brunello di Montalcino Reserva del Castello Banfi, nacido de un único viñedo, vinificado en recipientes de madera y acero y madurado durante 30 meses en pequeñas barricas de roble francés. El amplio abanico aromático de fruta, sotobosque, flores marchitas, hierbas balsámicas y especias dulces anima un sorbo robusto y estructurado, de buena tensión y notable persistencia
El “Poggio all’Oro” es la verdadera joya de toda la gama realizada por Banfi. Se trata de un Brunello di Montalcino Riserva producido solo en las grandes añadas, comenzando por una selección muy cuidadosa de uvas Sangiovese, cultivadas dentro de una única parcela. Un verdadero cru que da vida a un rojo de estructura enérgica, con aromas concentrados y un sorbo increíblemente largo. Una etiqueta que debe reservarse para las ocasiones más importantes, en las que el vino es el centro de atención.
Banfi elabora este Brunello di Montalcino Riserva “Poggio all’Oro” a partir de las uvas de Sangiovese cultivadas dentro del viñedo homónimo, situado en la ladera sur de Montalcino, a unos 220 metros sobre el nivel del mar. Una vez llegados a las instalaciones destinadas a la vinificación, los racimos fermentan y maceran durante aproximadamente 12-14 días, en particulares tinajas de madera y acero, los “Horizon”, ideados por el equipo de la bodega. A continuación, sigue la fase de afinamiento, realizada primero por 30 meses en pequeñas barricas de roble francés, y luego, después del embotellado, por otros 12-18 meses directamente en vidrio.
Este Brunello di Montalcino Riserva “Poggio all’Oro” se presenta en la copa con un color rojo rubí muy brillante, atravesado por reflejos granates que se revelan en la uña. Profundo en nariz, que en el examen olfativo destaca notas florales y frutales complejas, enriquecidas con toques balsámicos y especiados. En boca es vigoroso, muscular, dotado de una estructura austera, envolvente en el paladar gracias a un sorbo agradablemente fresco y sabroso; cierra con un final muy persistente. Una etiqueta con la que se alcanzan los picos cualitativos de toda la producción realizada cada año por Banfi, capaz de regalar emociones en la mesa durante las próximas décadas.

