
Chardonnay Bergmannhof 2023
Artesanales
Bodegas en exclusivaEl Chardonnay de Bergmannhof nace de vides de más de treinta años que hunden sus raíces en los suelos gravosos cerca de la bodega. Las uvas fermentan principalmente en acero con una pequeña parte en tonneau de roble. Una maloláctica parcial aporta cuerpo y matices lácticos que otorgan complejidad al perfil floral y afrutado del vino. En boca revela aromaticidad e intensidad al mismo tiempo, con una estructura que permite combinarlo bien incluso con platos ligeros de carne.
El Chardonnay de la realidad familiar Bergmannhof representa una interpretación fresca y fragante de esta célebre variedad de uva blanca de origen borgoñón. La familia Pichler ha guiado la producción de la finca Bergmannhof desde 1851, con cada generación comprometida a transmitir la pasión por el mundo del vino y el conocimiento del territorio. Documentos indican que la actividad de la finca Bergmannhof ya existía en el siglo XVII, testimonio de la historicidad de la finca. Entre los fundamentos de la filosofía agronómica y enológica de los Pichler destacan la sostenibilidad ambiental y el cuidado artesanal en cada fase del proceso productivo.
El Chardonnay de Bergmannhof proviene de uvas Chardonnay en pureza cultivadas adoptando prácticas sostenibles en el territorio de San Paolo, una fracción del municipio de Appiano en la Ruta del Vino. Las plantas, que tienen hasta 30 años de edad, están arraigadas en suelos caracterizados por una alta concentración de grava, arcilla y cal, además de contar con secciones muy pedregosas. La cosecha se realiza a mano hacia finales de agosto y es seguida por la operación de prensado suave de las uvas. El mosto obtenido se vinifica principalmente en tanques de acero inoxidable, con un pequeño porcentaje trabajado en tonneau de roble, con un desarrollo parcial de la fermentación maloláctica. La fase de maduración, que dura aproximadamente 6 meses, se lleva a cabo siempre en acero y en parte en tonneau, transcurriendo sobre las lías finas.
El Sudtirol Chardonnay Bergmannhof posee un intenso color amarillo pajizo. El olfato se juega en vivos aromas de pera en confitura, cáscara de limón y jazmín. La progresión en boca es decidida y corpulenta, pero al mismo tiempo de gran frescura, con un agradable final aromático de buena persistencia. Se trata de un Chardonnay altoatesino de carácter vivaz, ideal para acompañar quesos de ligera maduración o la cocina de mar.

