
Chianti Classico Vallepicciola 2023
El Chianti Clásico de Vallepicciola es un tinto toscano que encarna de manera emblemática los rasgos característicos de la tipología. Tras un envejecimiento en barrica de 12 meses, se presenta en nariz con aromas de violeta marchita y cereza, rodeados de tonalidades más especiadas y evolucionadas que conducen a un sorbo de estructura tánica densa, de bella frescura y persistencia.
El Chianti Classico de Vallepicciola es un vino tinto toscano cuya clase reside en la capacidad de sacar a la luz los rasgos más típicos de la denominación de pertenencia. El aroma de la violeta marchita, típico del Sangiovese, envuelve una nariz afrutada y jugosa, mientras que en boca fluye un sorbo fluido, dominado por un agradable agarre tánico. Una etiqueta que nace a la luz del fuerte vínculo entre la variedad utilizada y el territorio, y que se propone como una de las más representativas de toda el área.
Este Chianti Classico nace del uso de uvas en pureza de una variedad que representa bien en el mundo el potencial vitivinícola toscano, el Sangiovese. La bodega VallePicciola lo cultiva en los viñedos situados cerca de Pievasciata y Castelnuovo Berardenga, a unos 400 metros sobre el nivel del mar. Aquí el terroir se caracteriza por un subsuelo principalmente calcáreo y arcilloso. El mosto fermenta en pequeños tanques de acero, a una temperatura controlada, realizando la maloláctica posteriormente, en barricas de roble francés. El afinamiento final se prolonga durante 12 meses, y se lleva a cabo en grandes barricas; al final de este período el vino se embotella y se comercializa.
El Chianti Classico elaborado por la bodega Vallepicciola se presenta a la vista con un color rojo rubí, denso, concentrado y profundo. Intenso el perfil olfativo, que delinea una progresión de notas afrutadas y de flores marchitas, enriquecidas por retornos de hierbas aromáticas y especias dulces. En cata es de cuerpo medio, elegante, dotado de un sorbo fresco y refinado, que perfila un tanino sí importante, pero nunca a expensas de la armonía general que reina en la fase de degustación. Una etiqueta que, precisamente con esta añada, pone de acuerdo a la principal crítica del sector, no solo nacional.

