
Dettori Bianco 2022
ArtesanalesEl Dettori Bianco se produce a partir de Vermentino en pureza y representa la esencia y la genuinidad de la fascinante tierra sarda. La nariz es un derroche de aromas de notable complejidad y profundidad que van desde higos secos hasta almendras tostadas. En boca tiene materia y clase, ¡sorprende por su persistencia gustativa!
El Dettori Bianco es un ícono en el mundo del vino artesanal, una infusión emocionante de mar, matorral y fruta. El de la familia Dettori es sinceramente un nombre que no necesita presentaciones, siempre baluartes en la producción de vinos identitarios y que como pocos saben devolver la esencia de su lugar de origen. Ciertamente, las viejas viñas en vaso de Cannonau, Vermentino, Monica, Pascale y Bovale ayudan en la empresa, pero hay que saber preservar un patrimonio tan rico y multiforme. De aquí un credo, que no tiene en cuenta modas pasajeras, dado que la cultura del respeto a la naturaleza está implícita en la familia Dettori, que ya desde mucho antes de comenzar a embotellar sus propios vinos nunca ha contemplado que sustancias químicas o de síntesis alteraran el equilibrio natural del lugar. Los vinos producidos en la bodega de Badde Nigolosu son indudablemente de los más emocionantes con los que uno pueda encontrarse, capaces de deslumbrar en la primera cata y de convertirse en un parteaguas entre un antes y un después.
El vino Dettori Bianco se obtiene de uvas Vermentino en pureza, provenientes de Vitis de casi 60 años cultivadas en vaso en terreno colinar calcáreo a 300 metros de altitud. En la viña, los bajos rendimientos y una agricultura que sigue los preceptos de la biodinámica, son el preludio a un trabajo de bodega igualmente serio, donde todas las fermentaciones ocurren espontáneamente y en el caso del blanco se lleva a cabo una breve maceración en las pieles. El líquido madura algunos meses en tanques de cemento, y se embotella sin sufrir clarificaciones o filtraciones.
El Dettori Bianco se presenta en la copa con un espléndido vestido dorado, bordeado por reflejos ámbar. Nariz cautivadora y dinámica, un torbellino indomable de brisas salinas, fruta en aguardiente, fruta seca y matorral mediterráneo, que equivale a un chapuzón en tierra sarda. Al probarlo, el líquido se revela en toda su riqueza, donde materia desbordante y dulzura de fruta son avivadas por un empuje salino y una ligera fricción tánica. Magistral.

