
'Eart' Bergmannhof 2021
Artesanales
Bodegas en exclusivaL'Eart' de Bergmannhof es un blanco al estilo 'orange' que cuenta la historia de un suelo antiguo. Se trata de un blend de variedades internacionales y locales que madura en terracota y luego en roble, tejiendo un perfil marcadamente territorial. En nariz, frutas maduras se entrelazan con notas de tabaco y flores secas, con matices ahumados y yódicos en el final, mientras que en boca emerge un carácter decidido, mineral y salino, con taninos finos y sedosos. Un orange que promete longevidad
El vino ‘Eart’ es una de las etiquetas más particulares de la bodega altoatesina Bergmannhof, un orange wine trabajado entre ánforas de terracota y viejos barriles de roble que hace de complejidad y estructura sus rasgos más destacados. La tradición de vinificar uvas blancas en ánfora en contacto con las pieles durante meses es una práctica con profundas raíces histórico-culturales, que ha acompañado desde el principio el vínculo entre el hombre y el vino, como lo demuestran los hallazgos de antiguas ánforas georgianas.
El Bergmannhof ‘Eart’ consta de un ensamblaje de uvas Chardonnay, Sauvignon Blanc y Manzoni Bianco, variedades cultivadas siguiendo prácticas agronómicas sostenibles. La edad de las cepas va de 10 a 30 años y estas están plantadas en suelos arcilloso-calcáreos ricos en grava y esqueleto incluidos en la zona de San Paolo, fracción del municipio de Appiano. Tras la cosecha manual, realizada a principios de septiembre, los racimos se vinifican mediante fermentación alcohólica espontánea en una ánfora de terracota, con 4 largos meses de maceración sobre las pieles. La fermentación maloláctica se lleva a cabo y la fase de maduración se realiza sobre las lías finas durante 15 meses en un tonneau de roble usado. El embotellado final se lleva a cabo excluyendo el recurso a operaciones de filtración.
El orange wine ‘Eart’ de Bergmannhof tiene un tono amarillo dorado con reflejos ámbar. El elaborado conjunto aromático trae consigo notas de albaricoque maduro y agradables toques herbáceos de té negro, combinados con profundas sensaciones de tabaco y con matices y tonos ahumados en el final. La progresión en el paladar es tensa, estructurada y de buena profundidad, con una pronunciada verve fresco-sápida que se acompaña de un tanino bastante pronunciado, elemento que no impide sin embargo un cierre fluido y jugoso.

