
Etna Rosso Cottanera 2023
El "Diciasettesalme" es un Etna Rosso de carácter volcánico y mineral, proveniente de una selección de uvas Nerello Mascalese situadas a 750 metros de altitud en terrenos de arenas negras y volcánicas. Notas de frutos rojos silvestres, bayas de zarza, huellas minerales y sensaciones marinas evocan una degustación elegante, armónica y de frescura mineral
El Etna Rosso “Contrada Diciassettesalme” de Cottanera nace de una selección de Nerello Mascalese, autóctono que se expresa con territorialidad, contando en la copa la típica mineralidad del subsuelo etneo. La nariz está estratificada sobre notas olfativas armoniosas, que luego abren a un sorbo redondo y satisfactorio, ideal para acompañar los menús de tierra donde sobre todo la carne es la protagonista. Una botella ya ahora muy interesante, que puede ser dejada a “reposar” durante algunos años, para degustarla con una personalidad más compleja.
El “Contrada Diciassettesalme” Etna Rosso de Cottanera nace de las uvas de Nerello Mascalese, cultivadas en viñedos situados a unos 750 metros sobre el nivel del mar. El terroir es obviamente de matriz volcánica, y aporta mineralidad al producto final. Los racimos se recogen manualmente, y después de llegar a los locales destinados a la vinificación son despalillados. Las uvas seleccionadas se llevan a la prensa, y el mosto obtenido fermenta en contenedores de acero inoxidable a una temperatura controlada. Se continúa entonces con la fase final de maduración, en la que el vino permanece a reposar durante 8 meses en grandes barricas para luego ser embotellado y puesto en el mercado.
El “Contrada Diciassettesalme” de Cottanera se desarrolla en la copa con un color rojo rubí. Nítido y elegante el conjunto de aromas que envuelven la nariz, comenzando por matices frutales para llegar a notas de piedra volcánica y recuerdos más sabrosos. En boca es de cuerpo medio, amplio y redondo en el paladar, con un sorbo lineal que resalta el alma salina derivada de la composición del terroir de origen. El tanino es fino, gentil y bien integrado. Una etiqueta con la que Cottanera se confirma ya de manera estable desde hace años en niveles cualitativos dignos de mérito.

