
Etna Rosso Vivera 2021
Orgánicos y biodinámicosEl Etna Rosso "Martinella" es un vino rico, intenso y elegante que nace en la homónima contrada a 600 m en las laderas del volcán, madurado durante 30 meses en viejas barricas. Tiene un bouquet profundo pero delicado de fruta silvestre en confitura, especias, pimienta y sotobosque. En boca es decidido, enérgico y vigoroso, dotado de gracia y ligereza, con taninos vivos y suaves en el cierre
El vino Etna Rosso elaborado por la bodega Vivera es un producto capaz de contar no solo toda la gracia de la tipología y de las variedades utilizadas, sino sobre todo una gran adherencia territorial, que en la copa se revela gracias a una marcada sensación boscosa y mineral. Las uvas de Nerello Mascalese y Cappuccio crecen, de hecho, en un punto de la Contrada Martinella cuyo límite marca el inicio de una extensión de bosques, cuyos aromas y matices se perciben en la nariz. Este vino se confirma, por tanto, como la quintesencia de la Contrada de la que proviene.
El Etna Rosso tiene su origen en un corte donde, junto a un 90% de Nerello Mascalese, encontramos también un toque de Nerello Cappuccio. Las vides de estas variedades nacen dentro de los terrenos volcánicos de la Contrada Martinella, a unos 600 metros sobre el nivel del mar, en la ladera noreste del Etna. Entre las hileras, los trabajos siguen prácticas de agricultura biológica. Las uvas, una vez llegadas a los locales destinados a la vinificación de Vivera, realizan una maceración prefermentativa en frío, para luego fermentar macerando con las pieles durante 15 días. El afinamiento se lleva a cabo primero en barrica por 30 meses, y luego, tras el embotellado, por otros 12 meses directamente en vidrio.
El vino Etna Rosso se revela a la vista con un color rubí ligero y claro, atravesado por vetas que tienden al granate en el borde. En nariz es amplio, con aromas variados, que van desde notas minerales y especiadas hasta sensaciones afrutadas y toques que remiten a las hierbas aromáticas y al sotobosque. En boca tiene un excelente cuerpo, vivo y muscular, con un sorbo pleno y redondo, que envuelve el paladar gracias a una trama tánica importante; termina con un final de excelente persistencia. Una etiqueta con la que la bodega Vivera obtiene puntuaciones interesantes, tanto a nivel nacional como internacional.

