
Franco' Tenuta Lenzini 2024
Artesanales
Orgánicos y biodinámicosEl "Franco" de Tenuta Lenzini es un Cabernet Franc en pureza elaborado a partir de métodos artesanales por Michele y Benedetta, pequeños viticultores con sede en Gragnano, en la provincia de Lucca. Fermenta espontáneamente en cubas de cemento y se ofrece en nariz con aromas 'francos' (¡como sugiere el nombre!) y típicos de la variedad de uva de partida. En boca es suave y envolvente, con un final largo, vegetal y terroso. Ah, su nombre es un homenaje al abuelo de Benedetta, sin el cual esta bodega ni siquiera existiría; ¡gracias Franco!
El ‘Franco’ de Tenuta Lenzini es uno de los últimos en llegar a Tenuta Lenzini: un Cabernet Franc que quiere rendir homenaje al fundador de la bodega: Franco, el abuelo de Benedetta, que hoy dirige la realidad junto a su marido Michele. Un tinto con alma toscana producido en Gragnano, en el corazón de las colinas lucchesas, con pasión y artesanía, sin adornos ni química añadida. “¡El abuelo de Benedetta ha vuelto!” exclama Michele Guarino en sus redes sociales, “y es gracias a él que hoy existe esta Tenuta tal como la conocen!”.
El Cabernet Franc ‘Franco’ Tenuta Lenzini es un tinto muy reconocible, tanto en nariz como en boca, que rompe un poco los paradigmas de la Toscana ‘clásica’ siempre y solo devota al Sangiovese. Aquí en Tenuta Lenzini las variedades internacionales como Merlot, Syrah y Cabernet han estado en casa desde siempre, de hecho, ya desde el siglo XVI cuando las tropas napoleónicas atravesaron estas zonas, donde pasaba la Vía Francigena. En este caso, la vinificación es clásica: la fermentación es activada con solo levaduras indígenas y se lleva a cabo en tanques de cemento, mientras que el envejecimiento se prolonga durante 6 meses en tinajas de acero y gres.
El ‘Franco’ firmado Tenuta Lenzini es un Cabernet Franc en pureza con un perfil organoléptico fácilmente reconocible que recuerda bien las características típicas de la variedad de origen. El color es rojo intenso con matices rubí, en nariz emana aromas vegetales, de pimiento verde y hoja de tomate con evidentes recuerdos a la tierra y a las hierbas silvestres. Su particularidad es sin duda el gusto: el sorbo es suave y envolvente, pero el grado alcohólico es bajo, lo que le da al bebedor una mayor ligereza en el paladar. ¿Un tinto de verano entonces? No, aún mejor: ¡un vino para todas las estaciones!

