
Lambrusco Grasparossa di Castelvetro Secco Manicardi
Lambrusco Grasparossa di Castelvetro di Manicardi es un vino tinto espumoso seco, refermentado en autoclave según el método Charmat/Martinotti. El perfil olfativo joven y vinoso de fruta roja crujiente y el color rubí-violáceo con una espuma invitante dan vida a un alma fragante, limpia, fresca y con un final muy agradable
El vino Lambrusco Grasparossa di Castelvetro Secco es un producto de alma jovial, que bien encarna la territorialidad que la propiedad de la bodega Manicardi, realidad productiva donde los antiguos saberes campesinos se combinan con las más modernas técnicas de vinificación, buscando en cada etiqueta. Un vino espumoso que envuelve el paladar con una espuma cremosa, y que se cuenta gracias a un sorbo seco de gran bebibilidad, altamente versátil en el ámbito gastronómico. Absolutamente para probar, considerando también el interesante precio con el que se ofrece.
El Lambrusco Grasparossa di Castelvetro Secco de Manicardi nace de viñas de Lambrusco Grasparossa que se cultivan en las colinas de Castelvetro, en los alrededores de Módena. Los viñedos se encuentran a unos 200 metros sobre el nivel del mar, y el método de cultivo es el del cordón speronato. La vinificación es la tradicional en rojo, y el mosto obtenido de la prensado de las uvas fermenta a temperatura controlada en acero, macerando con las pieles. La refermentación ocurre luego en autoclave, siguiendo los principiosproductivos del Metodo Martinotti o Charmat, donde el vino permanece hasta el momento en que se inician las operaciones de embotellado.
Este vino tinto espumoso Lambrusco Grasparossa di Castelvetro Secco se revela a la vista con un color típicamente rubí, con reflejos que tienden más al violáceo en la espuma, fina y suave. El espectro olfativo se orquesta en torno a sensaciones crujientes y vinosas, alternadas con notas más afrutadas. Al paladar es de cuerpo ligero, con un sorbo sabroso y fresco, extremadamente refrescante, que convierte la bebida en un hábito agradable. Se percibe un gusto salado-mineral en el final. Una etiqueta territorial realizada por la bodega Manicardi, perfecta para disfrutar en la hora del aperitivo.

