
Malvasia Puntinata 'Fatìa' Palazzo Tronconi 2018
Malvasia Puntinata 'Fatìa' from the Latium wine cellar Palazzo Tronconi is a harmonious and tasty white wine perfect for accompanying vegetable dishes. This label is made from carefully selected grapes and matured for 12 months in stainless steel. The golden colour with greenish highlights illuminates the glass while fruity and floral aromas accompany a savoury and long sip
La Malvasia Puntinata ‘Fatìa’ constituye un vino blanco de carácter fragante y equilibrado, producido por la realidad vitícola artesanal Palazzo Tronconi. La Malvasia Puntinata representa una histórica variedad de uva del Lacio, llamada no por casualidad también Malvasia del Lacio, que pertenece a la amplia familia de las Malvasias, que cuenta con 17 variedades diferentes registradas en el Registro Nacional de Variedades de Vitis. El nombre “Malvasia” proviene de la ciudad griega de Monemvasia, situada en el Peloponeso, de donde estas variedades de uva tienen su origen. Fueron luego los venecianos y los genoveses quienes difundieron las uvas por toda la Península Itálica. El apelativo “puntinata” se refiere a las características manchas y punteaduras marrones que cubren las bayas. En dialecto arcese el término “fatìa” significa “esfuerzo”.
El vino blanco del Lacio ‘Fatìa’ Palazzo Tronconi Malvasia Puntinata se produce únicamente con uvas de la misma variedad cultivadas de acuerdo a los principios de la agricultura orgánica y biodinámica en terrenos calcáreo-arcillosos, a unos 150 metros sobre el nivel del mar. La cosecha se realiza completamente a mano y los racimos se trasladan a la bodega para la fermentación alcohólica y maloláctica espontáneas en cubas de acero. También el posterior periodo de maduración, que se prolonga durante un año, tiene lugar en acero y precede el embotellado. A lo largo de todo el proceso de elaboración, el líquido no sufre ninguna estabilización, clarificación ni filtración.
Palazzo Tronconi Malvasia Puntinata ‘Fatìa’ tiene un color amarillo dorado con reflejos verdosos. En nariz se suceden ricas e intensas percepciones de fruta de pulpa blanca, flores y cítricos, mientras que el sorbo resulta pleno y equilibrado, fresco y sabroso, con un final largo y armónico.