
Mondeuse 'Cote Pelée' Jean Yves Peron 2017
El Mondeuse “Cote Pelée” de Jean Yves Peron es un tinto basado en una interesante variedad autóctona de Saboya, capaz de producir vinos elegantes y especiados. Las uvas se recogen cerca de la bodega y se trabajan con cuidado artesanal, en busca de la máxima calidad. En nariz, sutiles notas de frutos negros y rojos abren paso a notas especiadas y minerales muy montañosas, mientras que en boca sorprende por profundidad, a pesar de la agradable delicadeza. El sorbo es crujiente y marcadamente mineral, de gran persistencia aromática
El Mondeuse “Cote Pelée” de Jean-Yves Péron nace gracias al trabajo apasionado y atento de Jean-Yves que desde hace 6 años trabaja aproximadamente dos hectáreas de terreno en Saboya. La actividad es fruto de un bagaje de experiencia construido entre Burdeos y Nueva Zelanda que ha permitido a Jean-Yves dar vida a una bodega que trabaja en completo respeto del hábitat natural que rodea las viñas, respetando la materia prima. Gracias a la ayuda de dos enólogos piemonteses, hoy la bodega ha aumentado su producción para vinos de calidad excelente.
Los viñedos del Mondeuse “Cote Pelée” de Jean-Yves Péron son cultivados siguiendo los dictados de la agricultura biodinámica, evitando cualquier sustancia química sintética, herbicidas y pesticidas que son dañinos para las plantas; el suelo está compuesto principalmente de arcilla y caliza, una composición ventajosa para vinos elegantes y estructurados. La viticultura puede ser definida como heroica, dado que las hileras están situadas en pendientes pronunciadas, una condición que obliga a un trabajo únicamente manual. En bodega la fermentación es espontánea gracias a la acción de los levaduras indígenas en madera; se afina 12 meses en roble antes de ser embotellado.
El color del Mondeuse “Cote Pelée” de Jean-Yves Péron se presenta en la copa con un rojo rubí brillante. Los aromas que se desprenden al olfato recuerdan a los frutos del bosque como la mora y la cereza, junto a notas especiadas de pimienta negra; en el paladar se revela intenso y profundo con una mineralidad final equilibrada que invita copa tras copa. En maridaje es excelente con platos a base de cortes de carne roja cocinada a fuego lento y carnes blancas; ideal también con primeros platos con salsas importantes.
Vino ideal para noches románticas frente a la chimenea durante el invierno, para disfrutar de un producto embajador de la potencialidad de la tierra saboyana.