
Morgon Magnum Marcel Lapierre 2024
ArtesanalesEl Magnum Morgon de Marcel Lapierre es un tinto de uvas Gamay que cuenta una historia personal y cautivadora de la zona de Beaujolais. Vinificado en acero con la tradicional maceración semi-carbónica, se afina en barricas usadas para ofrecer aromas ricos y delicados de violeta, regaliz y pulpa de cereza. En boca es tenso y pleno, de profunda frescura, fineza gustativa y taninos maduros. Un gran Magnum para eventos importantes.
El Morgon es un tinto carnoso y sincero producido por la bodega Marcel Lapierre, una famosa realidad vinícola en el corazón de Beaujolais, que aplica desde generaciones una filosofía artesanal y respetuosa con el medio ambiente. Obtenido de uvas Gamay en pureza, este tinto se elabora con la tradicional maceración semi-carbónica típica de este tipo de vino, seguida de un breve envejecimiento en madera. Una botella producida con método ancestral, representación del territorio sin correcciones.
El Morgon de Marcel Lapierre proviene de uvas Gamay en pureza cultivadas en Villié-Morgon en Beaujolais. Las vides tienen más de sesenta años y se cultivan siguiendo los principios de la agricultura biodinámica en suelos arenosos con esquistos graníticos. La recolección de los racimos es manual, después de lo cual la vinificación se lleva a cabo de manera poco invasiva. La fermentación, precedida de maceración carbónica, es espontánea y se realiza en tanques de acero durante 10-20 días. El envejecimiento implica un reposo de aproximadamente nueve meses en barricas de roble antes del embotellado, un paso sin adición de sulfitos.El particular proceso de vinificación requiere una conservación especialmente cuidadosa de las botellas adquiridas, que deben mantenerse a temperatura de bodega debido al riesgo de desviaciones.
El tinto Morgon de la bodega Marcel Lapierre se presenta de color rojo rubí denso y brillante. El bouquet olfativo varía de notas de pequeños frutos rojos y pulpa de cereza a matices florales más delicados de violeta, terminando con percepciones de regaliz. En boca se muestra tenso y crujiente, el sorbo es pleno y satisfactorio con una trama tánica bien integrada y una buena frescura que invita a beber. Una botella producida con pasión por una familia que durante generaciones ha buscado expresar lo mejor del territorio y ofrece néctares genuinos y cautivadores.

