
Passito 'I Capitelli' Anselmi 2023 - 37.5cl
"I Capitelli" de Anselmi es un vino passito veneciano obtenido de uvas Garganega en pureza, cosechadas en plena madurez y dejadas secar en habitaciones bien ventiladas antes del inicio de la fermentación alcohólica en pequeñas barricas de roble. Un vino dulce, pero nunca empalagoso, de un luminoso color amarillo dorado y de un seductor bouquet olfativo que regala notas variadas de albaricoque deshidratado, azafrán, cáscara de cítricos y crema pastelera
El Passito “I Capitelli” es producido por la Cantina Anselmi en Monteforte d’Alpone, con la variedad de uva blanca autóctona del territorio: la Garganega. Realizado con la vinificación de uvas sometidas a un periodo de pasificación, es un vino de postre suave y seductor, perfecto para servir al final de la comida. Sus aromas fascinan con un perfil rico, intenso pero no opulento. En boca sorprende por el perfecto equilibrio gustativo, que permite apreciar la compleja dulzura de los aromas, bien matizada por una justa frescura.
“I Capitelli” es un vino de postre que confirma la gran tradición veneta en la producción de este tipo de etiquetas. Las viñas de Garganega se cultivan en los territorios de los municipios de Soave y Monteforte d’Alpone, en suelos compuestos por tobas volcánicas y caliza. Tras la vendimia, se seleccionan los racimos de Garganega más sanos y maduros y se ponen a pasificar en estantes adecuados en habitaciones bien ventiladas para evitar el desarrollo de moho. Durante este periodo, las uvas se deshidratan perdiendo aproximadamente el 40% del peso inicial y concentrando los azúcares y los aromas. Después de un par de meses se procede a la vinificación de las uvas pasificadas, que fermentan muy lentamente en barricas de roble. El vino siempre madura en barricas de roble durante al menos 8 meses y completa el periodo de afinamiento con algunos meses en botella.
Anselmi “I Capitelli” es la expresión de la histórica costumbre del área veronesa de producir vinos con uvas pasificadas. Es una botella perfecta para llevar a la mesa al final de la cena con pastelería seca, pero también combina muy bien con una tabla de quesos picantes muy curados o azules. En la copa tiene un hermoso color dorado con ligeras matices ámbar. El cuadro olfativo presenta una paleta de aromas que van desde las flores blancas, a la cáscara de cítricos, de la fruta amarilla madura a notas tropicales y de miel, de la fruta seca a recuerdos de crema pastelera. El sorbo es armonioso, con entrada dulce y envolvente, que encuentra impulso en una agradable vena de frescura.

