
'Pet Nat' Malaparte
Artesanales
Bodegas en exclusivaEl Petnat de Malaparte es un espumoso producido según el método ancestral, es decir, refermentado en botella con las levaduras autóctonas de las pieles. A base de Palomino, una variedad extremadamente versátil, este ‘per nat’ tiene un trago realmente refrescante. La burbuja fina acaricia el paladar, luego aromas de flores blancas, frescura sostenida y una agradable nota de almendra al final invitan a un sorbo y luego otro sorbo más.
Con el 'Pet Nat' de la bodega Malaparte, damos orgullosamente la bienvenida a los espumosos elaborados con método ancestral de Castilla y León, en España. Sencillo sin ser banal, de pura y alegre convivialidad, este ancestral español será su salvación en las tardes de verano. La variedad protagonista de esta etiqueta es el Palomino, variedad versátil como un lienzo en blanco. Malaparte nace con la idea de ennoblecer esta zona vitivinícola con la producción de vinos de carácter agrícola y ligeramente funky.
El 'Pet Nat' de Malaparte es un clásico ejemplo de un espumoso hecho con método ancestral a partir de uvas Palomino en pureza. ¿Qué significa? Empecemos por la gestión del viñedo: las 5 hectáreas y media de propiedad de la bodega Malaparte se cultivan en régimen orgánico y las plantas tienen la suerte de estar localizadas a 900 metros de altitud y pueden disfrutar de las marcadas oscilaciones térmicas entre el día y la noche. Pasando a la bodega: las uvas se dejan fermentar espontáneamente sin el uso de levaduras industriales y el vino se embotella con todavía azúcares presentes. Con la llegada de la Primavera siguiente a la vendimia, este vino espumoso refermenta naturalmente en botella dando origen a sus inimitables y refrescantes burbujas.
Malaparte quiere ennoblecer los espumosos de bebida alegre y convivial. Este ‘Pet Nat’ se presenta en la copa con un color amarillo vivo y rico en reflejos dorados y desprende en nariz agradables notas de flores blancas y pulpa de manzana y melocotón con de regreso agradables matices herbáceos y mediterráneos, sobre todo de laurel. En boca es ágil, fluido y no sofisticado, de tonificante frescura y agradable final sabroso. ¿Su nota distintiva? Un toque de almendra en el final.

