
Picolit La Roncaia 2019 - 37.5cl
Perfectos para regalarEl Picolit de la bodega La Roncaia es un vino dulce de pasificación elegante, suave y seductor, obtenido de la variedad homónima típica de los Colli Orientali con vinificación y crianza en barricas nuevas. Emana sensaciones cálidas y envolventes de fruta deshidratada, cítricos confitados y miel. En boca es dulce, suave, redondo, armónico y persistente
El Picolit es interpretado por la bodega La Roncaia con un vestido refinado y precioso. Ya desde el color, que recuerda al oro, uno se prepara para vivir la degustación con expectación. El gusto en el paladar es sublime, al igual que el ir y venir de aromas que encantan la nariz. Una botella que nace de una selección muy cuidadosa de los mejores racimos de Picolit, elegidos con esmero para expresar la territorialidad de un producto en el que la bodega apuesta con decisión.
El vino dulce Picolit La Roncaia nace de las uvas de Picolit cultivadas en los viñedos situados en el municipio de Attimis. Nos encontramos en terrenos de origen eocénico, de tipo margoso, en los que las vides crecen con el sistema de guyot unilateral. La vendimia manual se realiza a finales de octubre y los racimos son sometidos a un secado de 6 semanas, para luego ser despalillados. Las uvas así obtenidas se prensan suavemente, y el mosto resultante fermenta en barricas nuevas de Allier y en tanques de acero, a temperatura controlada. En primavera se ensambla el cuvée, y el vino se transfiere a barrica, donde permanece en crianza durante un año. Después del embotellado, el Picolit enfrenta aún un período adicional de 6 meses en botella antes de ser comercializado.
El Picolit La Roncaia se presenta en el paladar con un color amarillo dorado, particularmente intenso, y atravesado por reflejos que tienden más al ámbar, visibles sobre todo en la uña. La gama olfativa que se propaga a la nariz es amplia y fascinante, construida sobre una trama de notas en las que la fruta, seca y confitada, se alterna con toques de hierbas aromáticas y miel. Delicado el ingreso en boca, donde el sorbo se presenta con una buena intensidad, con un sabor dulce, salado y sabroso al mismo tiempo, de excelente persistencia final. Una etiqueta que nace de una variedad rara, verdadera joya de la enología friulana interpretada por una bodega que, año tras año, se confirma como una de las realidades productivas más continuas de los Colli Orientali.

